Es cualquier patrón de interrupción del sueño tales como problemas para quedarse y permanecer dormido, sueño excesivo o comportamientos anormales relacionados con el sueño.
Es común que las personas mayores o ancianos sufran problemas de sueño. En general, necesitan dormir menos y también tienen un sueño menos profundo que las personas jóvenes. Algunas causas y factores que contribuyen a que se presenten trastornos del sueño son, entre otros, los siguientes:
El alivio del dolor crónico y el control de las afecciones médicas subyacentes, como la micción frecuente, pueden mejorar el sueño en algunas personas. Igualmente, el tratamiento efectivo de la depresión puede ayudar a mejorar el sueño.
Las intervenciones que estimulen el sueño, tales como un ambiente tranquilo para dormir y un vaso de leche caliente antes de acostarse, pueden mejorar los síntomas. Otras formas de estimular el sueño son, entre otras, las siguientes:
Si no se puede conciliar el sueño después de 20 minutos, es recomendable levantarse y realizar una actividad tranquila como leer o escuchar música.
Generalmente no se recomienda el uso de pastillas para dormir, como las benzodiazepinas, por largos períodos de tiempo, ya que pueden producir dependencia y llevar al empeoramiento de los problemas de sueño, con el tiempo si se usan de manera inadecuada.
Sin embargo, otras pastillas para dormir, como Ambien y Lunesta, son relativamente seguras si se utilizan de manera apropiada.
ADVERTENCIA: La FDA le ha solicitado a los fabricantes de medicamentos sedantes e hipnóticos para conciliar el sueño poner etiquetas de advertencia más fuertes en sus productos, de tal manera que los consumidores sean más conscientes de los riesgos potenciales. Los posibles riesgos de tales medicamentos comprenden reacciones alérgicas intensas y trastornos peligrosos relacionados con el sueño, incluyendo quedarse dormido al conducir. Se recomienda preguntarle al médico acerca de estos riesgos.
La mayoría de las personas observa una mejoría en los trastornos del sueño con tratamientos o intervenciones; sin embargo, otras pueden continuar teniendo alteraciones persistentes en este aspecto.
Una complicación es el consumo de alcohol o de drogas.
Se debe consultar al médico si la falta de sueño o el exceso de sueño interfiere con la vida diaria.
La eliminación de la mayor cantidad de causas perturbadoras del sueño posibles y el fomento del ejercicio regular pueden ayudar a controlar los problemas del sueño.