Es una infección pulmonar causada por las bacterias actinomyces o propioni.
Actinomicosis del pulmón
Los organismos causantes de actinomicosis normalmente se encuentran en la boca y en el tracto gastrointestinal de los humanos, donde generalmente no causan daño. Sin embargo, la mala higiene dental y los abscesos dentales pueden aumentar el riesgo de lesiones faciales e infecciones pulmonares causadas por estas bacterias.
El consumo excesivo de alcohol está asociado con esta afección.
La actinomicosis en los pulmones produce cavidades pulmonares, nódulos pulmonares y derrames pleurales. Esta enfermedad es poco común y se puede presentar a cualquier edad, pero la población que resulta más afectada son los pacientes entre los 30 y 60 años de edad, con más frecuencia los hombres que las mujeres.
El objetivo del tratamiento es controlar la infección, aunque muchos pacientes responden lentamente a éste. Es necesario un tratamiento prolongado con penicilina para curar la infección y se pueden utilizar antibióticos alternativos, tales como tetraciclinas, macrólidos o clindamicina, en pacientes que no puedan tomar penicilina.
Igualmente, es posible que sea necesaria la cirugía para drenar el líquido del área pulmonar y controlar la infección.
El pronóstico es bueno después del tratamiento con antibióticos.
Se debe buscar asistencia médica si se desarrollan síntomas de actinomicosis pulmonar, al igual que si los síntomas no mejoran con el tratamiento, si empeoran o si se presentan nuevos síntomas.
La buena higiene dental ayuda a prevenir la actinomicosis.