Un shock hipovolémico es una afección de emergencia en la cual la pérdida severa de sangre y líquido hace que el corazón sea incapaz de bombear suficiente sangre al cuerpo. Este tipo de shock puede hacer que muchos órganos dejen de funcionar.
La pérdida de aproximadamente una quinta parte o más del volumen normal de sangre en el cuerpo causa un shock hipovolémico.
La pérdida de sangre puede deberse a sangrado de heridas u otras lesiones o un sangrado interno, como en el caso de un sangrado del tracto gastrointestinal. La cantidad de sangre en el cuerpo puede disminuir cuando la persona pierde demasiada cantidad de otros líquidos corporales, lo cual puede suceder con la diarrea, el vómito, las quemaduras y otras afecciones.
Cuanto mayor y más rápida sea la pérdida de sangre, más graves serán los síntomas de shock.
Un examen del paciente indica la presencia de shock. Generalmente, se presenta presión sanguínea baja, pulso rápido y temperatura corporal baja.
Los exámenes que se pueden llevar a cabo comprenden:
Se recomienda solicitar atención médica de inmediato y mientras tanto seguir estos pasos:
El objetivo del tratamiento hospitalario es reemplazar los líquidos y la sangre. Se coloca una vía intravenosa en el brazo de la persona para permitir la administración de sangre o hemoderivados.
Medicamentos como dopamina, dobutamina, epinefrina y norepinefrina pueden ser necesarios para incrementar la presión sanguínea y la cantidad de sangre bombeada del corazón (gasto cardíaco).
Otros métodos que se pueden utilizar para controlar el shock pueden ser:
El shock hipovolémico siempre es una emergencia médica, aunque hay una variación amplia tanto en los síntomas como en los resultados, dependiendo de la cantidad de sangre perdida, la tasa de pérdida, la enfermedad o lesión subyacente causante de la pérdida y otros factores.
En general, los pacientes con grados de shock más leves tienden a reponerse mejor que aquellos con uno severo; sin embargo, en los casos de shock hipovolémico severo, se puede producir la muerte aun con atención médica inmediata. Las personas de edad avanzada corren un riesgo mayor de tener pronósticos desalentadores a partir del shock.
El shock hipovolémico es una emergencia médica. Se debe llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o llevar la persona a la sala de emergencias.
Prevenir el shock es más fácil que intentar tratarlo una vez que éste sucede. El tratamiento oportuno de la causa subyacente reduce el riesgo de desarrollo de la forma severa de shock y la administración de los primeros auxilios en forma oportuna puede ayudar a controlarlo.