Es una condición que causa obstrucción de los vasos sanguíneos de las manos y pies.
Enfermedad de Buerger
La tromboangeítis obliterante (enfermedad de Buerger) es causada por vasculitis que es la inflamación (irritación con aumento en la presencia de células inmunes adicionales) de los vasos sanguíneos.
Los vasos sanguíneos de las manos y pies resultan especialmente afectados, tornándose estrechos o completamente obstruidos. Esto reduce el flujo de sangre a los tejidos de las manos y de los pies, ocasionando dolor y finalmente daño.
La tromboangeítis obliterante afecta aproximadamente a 6 de cada 10.000 personas y casi siempre afecta a los hombres entre 20 y 40 años de edad que tienen antecedentes de fumar o mascar tabaco.
La condición también puede estar asociada con las personas que tienen antecedentes de enfermedad de Raynaud. Este trastorno es muy poco común en los niños, pero se puede presentar en aquellos con enfermedades autoinmunes.
Nota: los síntomas pueden empeorar con la exposición al frío o con el estrés emocional y generalmente resultan afectadas dos o más extremidades.
Las manos o pies pueden presentar vasos sanguíneos agrandados, sensibles y de coloración roja. Asimismo, se puede presentar disminución o ausencia de pulso en la extremidad afectada.
La obstrucción de los vasos sanguíneos en una extremidad puede verse por medio de:
La confirmación final del diagnóstico puede requerir una biopsia del vaso sanguíneo.
No existe curación para esta afección y el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas.
La persona afectada tiene que dejar de fumar si desea salvar la extremidad afectada. Se deben evitar todas las afecciones que disminuyan la circulación a las extremidades, tales como las temperaturas frías, y se debe intentar aumentar la circulación con la aplicación de calor y ejercicio suave en el área afectada.
La simpatectomía quirúrgica (cortar los nervios de dicha área) puede ayudar a controlar el dolor. Igualmente se puede utilizar aspirina y vasodilatadores. La amputación de la extremidad puede ser necesaria si se presenta infección o gangrena considerable.
Los síntomas de tromboangeítis obliterante pueden desaparecer si la persona deja el consumo de tabaco, pero en algunos casos la amputación es inevitable.
Se debe acudir al médico si se presentan síntomas de la tromboangeítis obliterante, si empeoran los síntomas a pesar del tratamiento o si se desarrollan otros diferentes.
Las personas con antecedentes de enfermedad de Raynaud o tromboangeítis obliterante deben evitar por completo el consumo de tabaco.