Es un trastorno poco común en el cual se diagnostica un corazón débil en el transcurso del último mes del embarazo, o en los cinco primeros meses después del parto.
La cardiomiopatía se presenta cuando hay daño cardíaco. El músculo cardíaco se debilita y no puede bombear sangre de una manera eficiente. La disminución de la función cardíaca afecta los pulmones, al hígado y a otros sistemas del cuerpo.
miocardiopatía del periparto; Cardiomiopatía del periparto
La cardiomiopatía periparto es una forma de cardiomiopatía dilatada sin otras causas identificables de disfunción cardíaca (corazón débil).
En los Estados Unidos, la cardiomiopatía periparto complica 1 de cada 1.300 a 1.400 partos. Puede presentarse en mujeres embarazadas de cualquier edad, pero es más común después de los 30.
Entre otros factores de riesgo se pueden mencionar: la obesidad, antecedentes personales de enfermedad cardíaca (como la miocarditis), el consumo de ciertos medicamentos, el cigarrillo, el alcoholismo, los embarazos múltiples, ser afroamericana y la malnutrición.
Durante un examen físico, el médico buscará signos de líquido en los pulmones tocando y golpeando con los dedos. Al escuchar los ruidos del pecho con un estetoscopio se revelan crepitaciones pulmonares, una frecuencia cardíaca rápida o ruidos cardíacos anormales.
El hígado puede estar agrandado y las venas del cuello distendidas. La presión sanguínea puede ser baja o puede descender cuando la persona se pone en posición vertical.
El aumento de tamaño del corazón, la congestión pulmonar o de las venas pulmonares, la disminución del gasto cardíaco, la disminución del movimiento o del funcionamiento cardíaco o la insuficiencia cardíaca, se pueden observar por medio de:
Un ECG puede mostrar aumento de tamaño del corazón, problemas con la parte eléctrica del corazón, lo que se denomina alteraciones de conducción y arritmias tales como la fibrilación auricular, la taquicardia ventricular, o un latido cardíaco ectópico (latido prematuro o anormal). Una biopsia del corazón puede ser útil para distinguir una causa subyacente de la cardiomiopatía.
Muchos casos de cardiomiopatía periparto parecen estar relacionados con miocarditis, lo que se confirma en la biopsia de corazón. Los exámenes de laboratorio pueden variar.
La hospitalización puede ser necesaria hasta que los síntomas agudos disminuyan. Puesto que la disfunción cardíaca por lo general es reversible y las pacientes por lo general son jóvenes, se aplican todos los medios necesarios para garantizar la supervivencia. Esto puede incluir medidas extremas como el uso de un balón de contrapulsación aórtica, el uso de terapia inmunosupresora (p. ej., el tipo de terapia que se utiliza para tratar el cáncer o para evitar el rechazo de órganos trasplantados) o un trasplante de corazón.
Sin embargo, para la mayoría de las mujeres el tratamiento se centra simplemente en el alivio de los síntomas. Los síntomas de algunas mujeres se resuelven por sí solos (espontáneamente).
Entre los medicamentos se pueden mencionar los diuréticos para eliminar el exceso de líquido, digitálicos para fortalecer el flujo cardíaco y beta-bloqueadores en dosis bajas. Una dieta baja en sal puede ser recomendable. La ingestión de líquidos se puede restringir en algunos casos. La actividad puede limitarse cuando se desarrolla la sintomatología, incluyendo la lactancia materna.
Es recomendable controlar el peso diariamente. Un aumento de peso de 3 a 4 libras o más durante 1 ó 2 días puede indicar que hay acumulación de líquido.
Si la persona fuma o consume alcohol, debe suspenderlos, dado que estos hábitos pueden empeorar los síntomas.
Existen varias posibilidades en la cardiomiopatía periparto. Algunas mujeres permanecen estables durante largos períodos, algunas se deterioran gradualmente y algunas se deterioran rápidamente y pueden ser candidatas para un trasplante de corazón. La tasa de mortalidad puede ser hasta del 25 al 50%.
El pronóstico es bueno en aquellas mujeres cuyo corazón vuelve al tamaño normal después del período de posparto. Por el contrario, si el corazón permanece dilatado (agrandado), un próximo embarazo puede determinar la progresión de la insuficiencia cardíaca. No se sabe cómo predecir quién se recuperará y quién desarrollará insuficiencia cardíaca grave y necesitará medidas extremas.
Se recomienda modificar los factores de riesgo controlables, ingerir en general una dieta nutritiva y bien balanceada, hacer ejercicio para aumentar la capacidad cardiovascular y evitar el consumo de bebidas alcohólicas y cigarrillo.