Es una inflamación hepática leve (irritación e hinchazón) que puede ser causada por diversos virus y padecimientos.
Hepatitis persistente; hepatitis lobular crónica; hepatitis crónica leve
La hepatitis crónica persistente puede ser causada por hepatitis B (VHB), hepatitis C (VHC), hepatitis D (VHD), enfermedades autoinmunes como el lupus, diversos medicamentos o una causa desconocida (criptogénica). La mayoría de las personas no tienen síntomas.
Los factores de riesgo abarcan la hepatitis viral previa, desarrollar lupus u otra enfermedad autoinmune, así como tomar ciertos medicamentos.
Nota: es posible que no se presenten síntomas.
No siempre se necesita un tratamiento y depende de la causa subyacente de la hepatitis. Se debe revisar cada caso para determinar si el tratamiento sería provechoso. Las nuevas terapias para las infecciones virales crónicas ahora pueden detener o neutralizar algún daño hepático causado por ciertos virus.
La mayoría de las personas se recuperan de los síntomas de la hepatitis crónica; sin embargo, si la condición es causada por un virus, como el VHC que puede ocasionar daño hepático progresivo, la hepatitis puede empeorar y provocar cicatrización hepática severa, insuficiencia hepática y potencialmente la muerte.
La progresión hacia una insuficiencia hepática no es común con muchas causas de hepatitis crónica. Sin embargo, las personas con hepatitis viral o sistemas inmunes deprimidos, incluyendo aquellos con VIH, están en mayor riesgo.
Se debe acudir al médico si los síntomas de hepatitis empeoran o persisten.
Las personas pertenecientes a grupos de alto riesgo, como los trabajadores de la salud, pueden recibir la vacuna contra la hepatitis B. El hecho de practicar relaciones más seguras disminuye el riesgo de adquirir hepatitis a través del contacto sexual. Los usuarios de drogas intravenosas deben buscar tratamiento para su adicción o evitar compartir agujas o cualquier otro elemento relacionado con las inyecciones.
La hepatitis se puede contraer simplemente con la manipulación de los elementos relacionados con una inyección de una persona infectada. Algunas formas de hepatitis viral son cientos de veces más transmisibles a través de la sangre que el VIH y pueden vivir durante horas, incluso en sangre seca.