La Helicobacter pylori (H. pylori) es una bacteria responsable de la mayoría de las úlceras y muchos casos de gastritis crónica (inflamación del estómago).
La bacteria puede debilitar la cubierta protectora del estómago y la primera parte del intestino delgado (duodeno), permitiendo que los jugos digestivos irriten el revestimiento sensible de estas partes del cuerpo.
Gastritis por Helicobacter pylori; H. pylori
La mitad de la población mundial está infectada con H. Pylori. Las personas que viven en países en desarrollo o en condiciones de hacinamiento o insalubridad tienen la mayor probabilidad de contraer las bacterias, que se pasan de una persona a otra. La H. Pylori sólo prolifera en los intestinos y generalmente se contrae en la infancia.
Lo que es interesante es que muchas personas tienen este organismo en su tracto gastrointestinal pero no desarrollan úlcera o gastritis. Parece ser que para que el daño tenga lugar, también tienen que estar presentes otros factores. Los factores que incrementan el riesgo de una úlcera a causa de H. Pylori abarcan:
Si se es portador de H. pylori, pueden no presentarse síntomas. Si la persona tiene una úlcera o gastritis, puede experimentar algunos de los siguientes síntomas:
Pruebas simples de sangre, aliento y heces pueden determinar si la persona está infectada con H. pylori. Si la persona tiene síntomas, el médico determinará si llena los requisitos para realizarle estas pruebas de detección.
Sin embargo, la forma más precisa de diagnosticar H. pylori es a través de una endoscopia superior del esófago, el estómago y el duodeno. Dado que este procedimiento es invasivo, generalmente está reservado para personas en alto riesgo de úlceras u otras complicaciones por H. pylori, como tener cáncer del estómago. Tales factores de riesgo abarcan el hecho de tener más de 45 años o tener síntomas como:
Una vez que se ha hecho el diagnóstico y realizado el tratamiento, se utilizan las pruebas de aliento y de heces para determinar si la persona se ha curado de la infección.
Las personas con H. pylori que también tengan una úlcera son las que probablemente se beneficien más del tratamiento, mientras que los pacientes que sólo presenten acidez gástrica o reflujo de ácido y H. pylori tienen menos probabilidad de tal beneficio.
El tratamiento se debe tomar durante 10 a 14 días y los medicamentos pueden abarcar:
Una vez que la bacteria H. pylori es eliminada, la posibilidad de que regrese es muy baja.
La infección por H. pylori está ligada a la úlcera y al cáncer del estómago.
La persona debe consultar con el médico si presenta sangre en las heces, dolor abdominal, indigestión o acidez gástrica continuas, o cualquiera otro síntoma mencionado anteriormente.
En caso de estar vomitando sangre, se debe buscar ayuda médica inmediata.
Un ambiente limpio y libre de gérmenes puede ayudar a disminuir el riesgo de contraer una infección por H. pylori.
Ables AZ, Simon I, Melton ER. Update on Helicobacter pylori treatment. Am Fam Physician. 2007;75(3):351-358.