Es la acumulación de tejido, líquido, residuos, enzimas pancreáticas y sangre que se puede desarrollar después de una pancreatitis aguda.
Los seudoquistes pancreáticos se desarrollan usualmente después de un episodio de pancreatitis aguda grave y con frecuencia ocurren cuando los conductos pancreáticos se rompen debido a la inflamación que se presenta durante la pancreatitis. Entre los factores de riesgo se pueden mencionar pancreatitis aguda, trauma abdominal y pancreatitis crónica.
El médico puede palpar el abdomen para sentir el seudoquiste, el cual se aprecia como una masa en la parte media o superior izquierda del abdomen.
Los exámenes que pueden ayudar a diagnosticar el seudoquiste pancreático son:
El tratamiento depende del tamaño del seudoquiste y si está o no causando síntomas. Muchos seudoquistes se resuelven espontáneamente. A los seudoquistes se les debe permitir que maduren de 6 a 8 semanas antes de poder llevar a cabo la cirugía.
Los métodos quirúrgicos incluyen, entre otros, los siguientes:
Los resultados generalmente son buenos con el tratamiento.
Se debe buscar asistencia médica si se presentan dolor abdominal persistente y signos de absceso pancreático como fiebre o escalofrío.
La ruptura de un quiste es una situación de emergencia, por lo que se debe llevar al paciente a la sala de emergencias o llamar al número local de emergencias (el 911 en los Estados Unidos) si se presentan síntomas que puedan ser indicadores del comienzo de hemorragia y shock como los siguientes:
La prevención de los seudoquistes pancreáticos está dirigida a evitar la pancreatitis. Si la pancreatitis es causada por cálculos biliares, generalmente se requiere una colecistectomía (extirpación quirúrgica de la vesícula biliar). Cuando la pancreatitis ocurre debido a ingestión excesiva de alcohol, el paciente debe abstenerse de su consumo.