Significa que la persona tiene demasiada cantidad de cierta vitamina almacenada en el cuerpo. Las personas con hipervitaminosis A tienen demasiada vitamina A.
Toxicidad de la vitamina A
Hay dos tipos de hipervitaminosis A:
En un bebé, la ingesta súbita de demasiada vitamina A puede desarrollar una fontanela prominente ("punto blando" en la cabeza) y síntomas semejantes a los de un tumor cerebral. A este grupo de síntomas se le llama seudotumor cerebral e incluye fontanela abultada, papiledema (hinchazón del disco óptico) y visión doble. También es común que se presenten vómitos y somnolencia.
Los síntomas en adultos son menos específicos; se puede presentar dolor de cabeza, cambios visuales y alteración de la conciencia que sugieren la presencia de seudotumor cerebral. Otros síntomas pueden abarcar náuseas, vómitos, mareos y visión borrosa.
La toxicidad crónica por vitamina A se desarrolla después de tomar demasiada cantidad de esta vitamina durante períodos prolongados. Es común que se presente dolor óseo e hinchazón de los huesos, asociados a menudo con altos niveles de calcio en la sangre. Otros síntomas son pérdida de cabello, colesterol elevado, daño hepático y problemas visuales. Los síntomas son frecuentemente sutiles y pueden incluir fatiga, malestar y náuseas.
En los niños, la hipervitaminosis A puede provocar craneotabes (un reblandecimiento anormal de los huesos del cráneo). Son comunes los síntomas de irritabilidad, disminución del apetito, prurito cutáneo y poco aumento de peso. Además, puede haber cambios en la piel con seborrea (piel y cabello extremadamente grasosos) y agrietamiento de las comisuras labiales.
Se presenta igualmente un aumento de la presión intracraneal, tanto en la forma aguda como en la forma crónica de la enfermedad.
El tratamiento comprende simplemente la suspensión del consumo de demasiada vitamina A.
El resultado más probable es la recuperación completa.
Los estudios recientes muestran que la ingesta excesiva de vitamina A durante el embarazo puede causar desarrollo anormal en el feto, por lo que se debe consultar con el médico acerca de una dieta apropiada.
Se debe buscar asistencia médica si la persona considera que ella o su hijo ha consumido vitamina A en exceso o si se presentan síntomas que pueden estar relacionados con el exceso de dicha vitamina.
Para evitar la hipervitaminosis A, no se debe consumir más de la cantidad diaria permitida de esta vitamina. El énfasis que se ha hecho recientemente en la vitamina A y en los betacarotenos como vitaminas anticancerígenas puede contribuir a la hipervitaminosis A crónica, cuando las personas sin mala intención aumentan la dosis de vitaminas más allá de los valores recomendados. ¡No siempre más es mejor!