Es el daño a uno o ambos riñones causado por la excesiva exposición a las mezclas de medicamentos, en especial a los fármacos contra el dolor (analgésicos) de venta libre.
Nefritis por fenacetina; Nefropatía por el uso de analgésicos
La nefropatía por analgésicos implica un daño dentro de las estructuras del riñón. Es causada por el uso prolongado de analgésicos, en especial los medicamentos sin receta que contienen fenacetina o acetaminofeno (paracetamol) y los antinflamatorios no esteroides (AINES), como aspirina o ibuprofeno.
El consumo excesivo puede equivaler a aproximadamente tres pastillas por día durante seis años. Esto ocurre con frecuencia como resultado de la automedicación, a menudo por algún tipo de dolor crónico.
La nefropatía por analgésicos ocurre en más o menos 4 de cada 100.000 personas, principalmente en las mujeres mayores de 30 años. La tasa ha disminuido en forma significativa desde que la fenacetina no está disponible en las preparaciones sin receta.
Los factores de riesgo abarcan:
Las personas con esta enfermedad también pueden tener antecedentes de las siguientes afecciones:
Nota: puede ser asintomática.
Un examen físico puede mostrar signos de nefritis intersticial o insuficiencia renal.
La presión arterial puede estar elevada. El médico puede escuchar sonidos cardíacos o pulmonares anormales al auscultar el tórax con un estetoscopio. Asimismo, puede haber signos de envejecimiento prematuro de la piel.
Los exámenes de laboratorio muestran sangre y pus en la orina, con o sin signos de infección y puede haber una mínima o ninguna pérdida de proteína en la orina.
Los exámenes que se pueden llevar a cabo abarcan:
Los objetivos primordiales del tratamiento son prevenir daños posteriores y tratar cualquier insuficiencia renal que exista. Es posible que el médico ordene suspender todos los analgésicos sospechosos, en particular los que se venden sin receta.
Los signos de insuficiencia renal deben tratarse en forma adecuada y esto puede incluir cambios en la dieta, restricción de líquidos, diálisis, transplante de riñón u otros tratamientos.
El asesoramiento, la modificación del comportamiento o intervenciones similares pueden ayudar a la persona a desarrollar métodos alternativos de control del dolor crónico.
El daño al riñón puede ser agudo y temporal o crónico y duradero.
La persona debe consultar con el médico si tiene signos de esta afección, en especial si hay un antecedente de uso de analgésicos. Igualmente, se debe consultar si presenta sangre o material sólido en la orina o si disminuye el gasto urinario.
Se recomienda seguir las instrucciones del médico al usar medicamentos, incluyendo los que no tienen receta y no exceder la dosis sugerida sin la supervisión del médico.