Es la insuficiencia renal aguda que se presenta sin ninguna causa en una persona con enfermedad hepática severa.
El síndrome hepatorrenal ocurre cuando hay disminución de la función del riñón en una persona con una enfermedad del hígado y el síntoma más común es la disminución del gasto urinario. Como resultado de dicha disminución en la eliminación de orina, los productos de desecho con contenido de nitrógeno se acumulan en el torrente sanguíneo (azotemia).
La causa exacta del síndrome hepatorrenal se desconoce. Por alguna razón, hay una reducción drástica en el flujo sanguíneo hacia los riñones. La estructura de los riñones permanece esencialmente normal y, a menudo, los riñones funcionan bien tan pronto como se resuelve la enfermedad hepática (por ejemplo, mediante un trasplante de hígado).
La enfermedad ocurre hasta en el 10% de los pacientes hospitalizados con insuficiencia hepática y puede ser un signo de muerte inminente causada por los efectos acumulados del daño del hígado y de la insuficiencia renal en personas con insuficiencia hepática aguda, cirrosis o hepatitis alcohólica. Se diagnostica cuando se han descartado otras causas de insuficiencia renal.
Los factores de riesgo son, entre otros: cirrosis, hepatitis alcohólica, insuficiencia hepática aguda, paracentesis abdominal reciente, infección, sangrado gastrointestinal, uso de diuréticos y la presencia de hipotensión ortostática (la presión sanguínea disminuye cuando la persona se levanta o cambia de posición súbitamente).
Un examen físico no revela directamente insuficiencia renal. Sin embargo, el examen generalmente muestra signos de enfermedad hepática crónica: encefalopatía hepática, ictericia, ascitis y otros signos de insuficiencia hepática. Se pueden presentar reflejos anormales, indicando daño del sistema nervioso. La percusión con las yemas de los dedos revela matidez en el abdomen y, a menudo, se aprecia una onda líquida al ser examinado al tacto. Puede haber incremento en el tejido mamario, disminución del tamaño de los testículos, lesiones en la piel u otros signos de insuficiencia hepática.
Lo siguiente puede indicar insuficiencia renal:
Lo siguiente puede indicar insuficiencia hepática:
El tratamiento está encaminado a mejorar la función del hígado y garantizar que el volumen de sangre circulante y la acción de bombeo del corazón sean adecuados. Esta enfermedad usualmente se trata de la misma manera como se trata una insuficiencia renal por cualquier otra causa. Además, se suspenden todos los medicamentos innecesarios, lo cual se aplica especialmente para el antibiótico neomicina, los AINES (analgésicos como el ibuprofeno) y los diuréticos. La diálisis puede ayudar a mejorar los síntomas. Existen medicamentos como octreotida, albúmina y dopamina que pueden emplearse como medida temporal para mejorar la función renal.
La colocación quirúrgica de una derivación (llamada derivación de Le Veen) desde el espacio abdominal (peritoneo) hasta la vena yugular puede reducir la ascitis y neutralizar algunos de los síntomas de insuficiencia renal. Sin embargo, las derivaciones quirúrgicas rara vez se colocan, debido a que la enfermedad hepática severa hace que la cirugía sea de mucho riesgo. En algunos pacientes, se puede intentar una derivación no quirúrgica conocida como TIPS, por sus siglas en inglés.
El resultado predecible es desalentador y la muerte usualmente ocurre como resultado de infecciones secundarias o hemorragia.
Esta enfermedad se diagnostica generalmente en el hospital, durante el tratamiento de un trastorno hepático.