Los riñones recolectan orina en una sección llamada la pelvis. La pelvis y sus subdivisiones (cálices) vierten la orina a un conducto llamado el uréter que lleva a la vejiga. El cáncer se puede presentar en este sistema de recolección de orina, aunque no es común.
Cáncer de células transicionales de la pelvis renal o del uréter
Como grupo, los cánceres de la pelvis renal y del uréter no representan más del 5% de todos los cánceres renales y del tracto genitourinario superior. Estos tipos de cáncer afectan con más frecuencia a los hombres que a las mujeres y sobre todo a personas mayores de 65 años.
Los tumores de la pelvis renal y del uréter generalmente son cánceres de células transicionales y aproximadamente el 10% son carcinomas escamocelulares.
La causa de este tipo de cáncer no se conoce completamente; sin embargo, la irritación crónica (durante mucho tiempo) del riñón por parte de sustancias dañinas excretadas en la orina puede ser un factor y puede resultar de lo siguiente:
Los pacientes con antecedentes previos de cáncer vesical también están en riesgo.
El examen por palpación del abdomen hecho por el médico rara vez revela la presencia de una masa o el agrandamiento de un riñón. El paciente puede presentar sangre en la orina y un conteo sanguíneo completo (CSC) puede mostrar anemia
Las células cancerosas pueden aparecer en los siguientes exámenes:
El tumor o los signos de una obstrucción urinaria pueden aparecer en:
Una radiografía, una tomografía computarizada o una IRM de otras partes del cuerpo pueden revelar que el cáncer se ha diseminado desde los riñones.
El objetivo del tratamiento es eliminar el cáncer.
Se suele recomendar la extirpación quirúrgica total o parcial del riñón (nefrectomía), lo cual puede involucrar una extirpación parcial de la vejiga y de los tejidos circundantes o de los ganglios linfáticos. Si el tumor está en el uréter es posible extirparlo y preservar el riñón.
Cuando el cáncer se ha diseminado por fuera del riñón o del uréter, a menudo, se utiliza la quimioterapia y dado que estos tumores se comportan de manera similar a los carcinomas de células transicionales de la vejiga, los regímenes de quimioterapia son similares a los utilizados para el cáncer de la vejiga.
Para buscar recursos e información adicionales, ver el artículo sobre grupos de apoyo para el cáncer.
Los resultados varían dependiendo de la localización exacta del tumor y de si el cáncer se ha diseminado o no. El cáncer localizado en el riñón o en el uréter se puede curar con cirugía.
El cáncer que ha hecho metástasis hacia otros órganos generalmente es incurable, aunque hay excepciones.
Se debe buscar asistencia médica si se desarrollan los síntomas anteriormente mencionados.
Se recomienda usar equipos protectores cuando exista la posibilidad de estar expuesto a sustancias tóxicas para el riñón. Asimismo, se debe suspender el consumo de cigarrillo y seguir las instrucciones del médico con respecto al uso de medicamentos, incluyendo los analgésicos de venta libre.