Es una enfermedad causada por un tipo de micobacteria diferente a la tuberculosis.
Micobacterias diferentes a la tuberculosis; Enfermedad no tuberculosa por micobacterias atípicas
Las micoabcterias atípicas pueden causar una gran variedad de infecciones tales como abscesos, artritis séptica y osteomielitis (infección de los huesos) e igualmente pueden infectar los pulmones, el tracto gastrointestinal, los ganglios linfáticos, la piel y los tejidos blandos.
Hay muchas especies diferentes de micobacterias distintas a la de la tuberculosis (Mycobacterium tuberculosis) y algunas de las más comunes aparecen en la siguiente lista:
La infección por micobacterias atípicas es poco frecuente, pero la tasa se encuentra en aumento debido al incremento de la población con SIDA. Los grupos de población en riesgo comprenden aquellos individuos con enfermedad pulmonar y sistemas inmunitarios debilitados (inmunodepresión).
Otros síntomas que pueden estar asociados con la enfermedad son:
Los exámenes para diagnosticar esta infección abarcan:
El tratamiento de la infección depende del tipo específico de ésta y se pueden usar hasta 4 a 6 medicamentos para tratar algunas infecciones. El tratamiento puede durar de seis meses a dos y posiblemente más tiempo en aquellos pacientes con sistemas inmunitarios debilitados.
Ciertas infecciones de ganglios linfáticos y lesiones cutáneas se pueden eliminar quirúrgicamente.
El pronóstico depende de la gravedad de la infección, del estado general de salud de la persona y de su respuesta al tratamiento.
Se debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas que indiquen una infección por micobacterias atípicas. Las personas VIH positivas que presentan tos, respiración rápida (taquipnea) y dificultad para respirar u otros síntomas pulmonares deben acudir al médico de inmediato.
El uso de azitromicina o claritromicina en ciertos pacientes que tengan SIDA les puede ayudar a prevenir esta infección.