Se refiere a la inflamación de los senos paranasales que ocurre con una infección viral, bacteriana o micótica.
Ver también: sinusitis crónica
Sinusitis aguda; Infección de los senos paranasales; Infección sinusal
Los senos paranasales son espacios llenos de aire en el cráneo (por detrás de la frente, las mejillas y los ojos) que están recubiertos con membrana mucosa. Los senos paranasales saludables no contienen bacterias ni otros organismos (son estériles) y abiertos, lo que permite que el moco drene y que el aire circule.
Cuando los senos paranasales se inflaman, se bloquean con moco y pueden llegar a infectarse. Cada año, más de 30 millones de adultos y niños padecen de sinusitis.
La sinusitis puede ser aguda (con una duración de 2 a 8 semanas) o crónica, con síntomas que perduran por mucho más tiempo.
La sinusitis se puede presentar por una de las siguientes situaciones:
Cuando los orificios de los senos paranasales se bloquean y se acumula el moco, esto se convierte en un terreno abonado para las bacterias y otros organismos.
La sinusitis generalmente se da después de infecciones respiratorias tales como resfriados o una reacción alérgica. Algunas personas nunca sufren de sinusitis, mientras que otras la desarrollan con frecuencia.
Entre las personas más propensas a desarrollar sinusitis están las que sufren de fibrosis quística o aquellas con sistemas inmunitarios debilitados por VIH o quimioterapia.
Los siguientes factores pueden incrementar el riesgo de desarrollar sinusitis:
La fibrosis quística es una de tantas enfermedades que impiden que los cilios funcionen apropiadamente. Otras enfermedades como ésta que incrementan los riesgos de la sinusitis incluyen el síndrome de Kartagener y el síndrome de inmovilidad ciliar.
Los síntomas clásicos de la sinusitis aguda usualmente se presentan después de un resfriado que no mejora o uno que empeora después de 5 a 7 días de tener los síntomas.
Los síntomas abarcan:
Los síntomas de la sinusitis crónica son los mismos de la sinusitis aguda, pero tienden a ser más leves y a durar más de 8 semanas.
El médico evaluará la sinusitis por medio de:
Otras pruebas que se podrían considerar son:
No obstante, estos exámenes no son muy sensibles para detectar la sinusitis y a menudo se consideran innecesarios.
Una TC de los senos paranasales es un examen mucho mejor para ayudar en el diagnóstico de la sinusitis. Si se cree que la sinusitis está relacionada con un tumor o con una infección micótica, puede ser necesaria una IRM de los senos paranasales.
Si la persona padece de sinusitis crónica o recurrente, serán necesarios pruebas o exámenes de laboratorio adicionales. Estos exámenes abarcan:
Se recomienda tomar las siguientes medidas para reducir la congestión sinusal:
Es importante tener mucho cuidado con los descongestionantes nasales de venta libre. Éstos pueden ayudar al principio, pero utilizarlos de 3 a 5 días puede en realidad empeorar la congestión nasal.
También, para el dolor o la presión sinusal:
Si las medidas de cuidados personales no están funcionando, el médico pensará en prescribir medicamentos que requieren receta, antibióticos, exámenes adicionales o remisión a un otorrinolaringólogo.
Los aerosoles nasales con corticosteroides también se pueden utilizar para disminuir la hinchazón, en especial si la persona tiene estructuras inflamadas, como los pólipos nasales, o sufre de alergias. El hecho de evitar los desencadenantes de alergias, tomar esteroides nasales, antihistamínicos e inmunoterapia (inyecciones) para las alergias puede ayudar a prevenir la reaparición posterior de la enfermedad.
Los antibióticos se utilizan para curar la infección particular que causa la inflamación sinusal.
La sinusitis aguda debe tratarse durante 10 a 14 días, mientras que la sinusitis crónica debe tratarse de 3 a 4 semanas.
Puede que se requiera una cirugía para limpiar y drenar los senos paranasales, en especial en aquellos pacientes que presentan crisis recurrentes de inflamación a pesar del tratamiento médico. Un médico especialista en oídos, nariz y garganta, también conocido como otorrinolaringólogo, puede realizar esta cirugía.
La mayoría de las infecciones sinusales por hongos requiere una intervención quirúrgica. La reparación quirúrgica de un tabique desviado o de pólipos nasales puede evitar su reaparición.
Generalmente, las infecciones sinusales se curan con cuidados personales y tratamiento médico. Si la persona está presentando episodios recurrentes, debe ser evaluada para buscar causas subyacentes, como pólipos nasales, u otros problemas, como alergias.
Aunque es muy raro, las complicaciones pueden abarcar:
La persona debe consultar con el médico si:
Una secreción verdosa o amarillenta no necesariamente es indicio de una infección sinusal o de la necesidad de antibióticos.
La mejor manera de prevenir la sinusitis es evitando o tratando rápidamente la gripe y los resfriados:
Algunos consejos adicionales para prevenir la sinusitis:
Cincinnati Children's Hospital Medical Center. Evidence-based care guideline for management of acute bacterial sinusitis in children 1-18 years of age. Cincinnati (OH): Cincinnati Children's Hospital Medical Center; 2006 Jul 7. 17 p.
Slavin RG. The diagnosis and management of sinusitis. J Allergy Clin Immunol. Dec 2005; 116(6 Suppl): S13-47.