La endocarditis es una infección e inflamación del revestimiento de una válvula del corazón.
La endocarditis con cultivo negativo es un tipo de endocarditis en la cual no se puede cultivar ningún organismo causal en una muestra de sangre. Esto a veces ocurre cuando las muestras de sangre para cultivo se toman después de haber iniciado el tratamiento con antibióticos o cuando el agente causal es un organismo difícil de cultivar en el laboratorio.
Endocarditis de cultivo negativo
Es probable que la endocarditis se presente en personas cuyas válvulas cardíacas son vulnerables a la infección; por ejemplo, las válvulas que han tenido cicatrización en la infancia a causa de una fiebre reumática o que sean congénitamente diferentes de las normales (válvula aórtica bicúspide, prolapso de la válvula mitral). Las personas con válvulas protésicas (válvulas que han sido reemplazadas quirúrgicamente) también son más propensas a la acumulación de bacterias y proliferación de "vegetaciones" o excrecencias protésicas.
Otros pacientes que se encuentran en alto riesgo de endocarditis son aquellos con endocarditis o cardiopatía congénita previas. Así mismo, los usuarios de drogas intravenosas también tienen un especial riesgo de adquirir la endocarditis con cultivo negativo a causa de las jeringas contaminadas.
En los pacientes con endocarditis, usualmente hay una fuente obvia de infección, como un catéter intravascular infectado, un absceso dental o una lesión cutánea infectada; sin embargo, en muchos pacientes no hay antecedentes de infección.
Se estima que anualmente se diagnostican de 10.000 a 15.000 nuevos casos de endocarditis en los Estados Unidos.
Los síntomas comunes de endocarditis son fiebre, fatiga extrema y dificultad respiratoria.
Los signos de endocarditis abarcan:
Se pueden solicitar los siguientes exámenes:
La endocarditis se trata con antibióticos intravenosos o medicamentos antimicóticos durante un período prolongado (por lo general, al menos durante 6 semanas) y algunos pacientes pueden requerir una cirugía del corazón.
Las complicaciones de la endocarditis comprenden:
Todas estas complicaciones usualmente requieren cirugía, ya sea para retirar las excrecencias o abscesos, para reparar las válvulas o para reemplazarlas con válvulas artificiales.
Los pacientes que sufren prolapso de la válvula mitral, que poseen una prótesis valvular, que han sufrido de endocarditis o que padecen cardiopatías congénitas, al igual que los usuarios de drogas intravenosas, están en un riesgo mayor de sufrir endocarditis. Los pacientes que saben que tienen un riesgo mayor deben consultarle a su médico de cabecera acerca de la necesidad de recibir antibióticos con anterioridad a un procedimiento dental o genitourinario (profilaxis con antibióticos).
Los usuarios de drogas intravenosas deben buscar tratamiento contra la adicción o, si esto no es posible, deben usar jeringas estériles y limpiar el sitio de la inyección antes de cada aplicación para evitar infecciones de la sangre que conduzcan a la endocarditis.
Para todos los pacientes en riesgo de contraer endocarditis, el mantenimiento de una higiene dental meticulosa es de igual importancia que la profilaxis antibiótica para la prevención de la endocarditis.