Es la inflamación del nervio óptico que puede causar una pérdida súbita y parcial de la visión en el ojo afectado.
La causa de la neuritis óptica se desconoce. La inflamación repentina del nervio óptico (el nervio que conecta el ojo con el cerebro) provoca la hinchazón y la destrucción de la cubierta exterior, llamada la vaina de mielina. Dicha inflamación ocasionalmente puede ser el resultado de una infección viral o puede ser causada por enfermedades autoinmunitarias, como la esclerosis múltiple. Los factores de riesgo de esta enfermedad están relacionados con sus causas potenciales.
Usualmente, se utiliza un examen médico completo para descartar enfermedades asociadas. Algunos de los exámenes pueden ser:
La agudeza visual a menudo retorna a la normalidad en un período de 2 ó 3 semanas sin tratamiento.
Los corticosteroides administrados por vía intravenosa pueden acelerar la recuperación, pero pueden causar efectos secundarios en todo el cuerpo.
Es posible que sea necesario realizar pruebas posteriores para determinar la causa de la neuritis y tratar luego la afección causante del problema.
Los pacientes que padecen neuritis óptica sin presencia de una enfermedad subyacente, como una esclerosis múltiple, tienen una buena posibilidad de recuperación; mientras que la neuritis óptica ocasionada por esclerosis múltiple u otras enfermedades autoinmunitarias, como el lupus eritematoso sistémico, está asociada con un pronóstico visual más reservado.
Aproximadamente un 20% de pacientes con un primer episodio de neuritis óptica desarrollarán esclerosis múltiple.
Se debe buscar asistencia médica inmediatamente si se presenta pérdida de la visión en un ojo de manera súbita.
Igualmente, se debe buscar asistencia médica si se padece neuritis óptica y la visión disminuye, se desarrolla dolor ocular o si los síntomas no mejoran con el tratamiento.