Es una agitación (temblor) que se presenta debido al uso de un medicamento. El temblor ocurre cuando la persona se mueve o trata de moverse y no está asociado con otros síntomas.
Los temblores inducidos por medicamentos son una respuesta muscular simple a los medicamentos. Entre éstos se pueden mencionar:
El diagnóstico se establece generalmente sobre la base del antecedente de consumo de un medicamento o fármaco que puede causar temblores y un examen que revela temblores con el movimiento voluntario, sin que esté presente ninguna otra anomalía. El compromiso de las piernas, la pérdida de coordinación o los temblores involuntarios (aquellos que se presentan en reposo) pueden indicar una enfermedad como el parkinsonismo, en vez de un temblor inducido por medicamentos.
Es posible que no se requiera de otros exámenes y las pruebas pueden ayudar a descartar otras causas de los temblores como abstinencia del alcohol, anomalía en el funcionamiento de la glándula tiroides, feocromocitoma u otros trastornos. Los exámenes de laboratorio, TC de la cabeza, IRM, radiografías, angiografía u otros exámenes no revelan anomalías en el temblor inducido por medicamentos.
Este problema se puede resolver con la suspensión del medicamento causal. Si el beneficio que trae el medicamento es superior a los problemas causados por el temblor, es posible que utilizando dosis diferentes o medicamentos similares no se presente el problema.
De igual manera, es probable que no se necesite tratamiento o cambios en los medicamentos en absoluto si los temblores son leves y no interfieren con la actividad diaria.
El temblor inducido por medicamentos generalmente no es peligroso y no es indicador del desarrollo de una condición peligrosa, pero puede ser molesto e interferir con actividades como escribir. El cambio de medicamentos generalmente elimina el temblor.
No se recomienda cambiar o suspender los medicamentos sin discutir la situación con el médico que los ha recetado, dado que muchos medicamentos causantes del problema deben disminuirse poco a poco para evitar los síntomas de abstinencia.
Algunas complicaciones interfieren con las actividades normales o de la vida diaria, como comer o beber, que se pueden ver afectadas por temblores severos.
Se debe buscar asistencia médica si la persona está tomando un medicamento y se desarrollan temblores que interfieren con la actividad o están acompañados por otros síntomas.
Se deben usar los medicamentos bajo la supervisión del médico y los medicamentos de venta libre deben tomarse con precaución, especialmente los que puedan tener estimulantes o teofilina.
Si la persona es propensa a los temblores, se le recomienda disminuir la ingesta de bebidas que contengan cafeína (como café, té y refrescos de cola).