Es un dolor que afecta un lado de la cabeza (unilateral) y puede involucrar lagrimeo de los ojos y congestión nasal. Estas cefaleas ocurren en forma repetitiva cada día a la misma hora durante varias semanas y luego desaparece.
Cefalea histamínica; Neuralgia migrañosa; Dolor de cabeza histamínico; Cefalea en racimo
Las cefaleas en brotes son una forma bastante común de dolor de cabeza recurrente y crónico. A diferencia de las migrañas, las cefaleas en brotes afectan a los hombres con más frecuencia que a las mujeres y, aunque pueden presentarse en personas de cualquier edad, son más frecuentes entre la adolescencia y la edad madura. No parece existir un patrón familiar en el desarrollo de las cefaleas en brotes.
Una cefalea en brotes se presenta como un dolor de cabeza repentino y severo. No se ha encontrado una causa específica de este trastorno, aunque parece estar relacionado con una liberación súbita de histamina o de serotonina por parte de los tejidos corporales.
El inicio es repentino y se presenta con más frecuencia durante la fase de sueños (REM) cuando la persona duerme. La cefalea en brotes puede ocurrir a diario durante meses, alternando con períodos sin cefaleas (episódicas) o pueden ser recurrentes durante un año o más sin interrupciones (crónicas). Una persona puede experimentar fases alternantes entre episódicas y crónicas.
Algunas de las personas que experimentan cefaleas en brotes son grandes fumadores. El consumo de alcohol puede desencadenar los ataques, así como el resplandor, el estrés o ciertos alimentos.
Las cefaleas en brotes pueden ser diagnosticadas por un médico tomando como base los síntomas y el examen físico. Es posible que haya que realizar exámenes para descartar otras causas de los síntomas. El examen generalmente no muestra efectos neurológicos específicos a excepción del síndrome de Horner (párpado caído o pupila pequeña de un solo lado) durante el ataque que no está presente entre un episodio y otro. Esto puede evolucionar y convertirse en un síndrome de Horner persistente.
Se puede llevar a cabo una IRM de la cabeza para descartar otra patología.
El tratamiento no cura las cefaleas en brotes y su meta es aliviar los síntomas. Puede haber una remisión espontánea o se puede necesitar un tratamiento para prevenir los dolores de cabeza.
Se debe evitar el cigarrillo, el alcohol, los alimentos específicos y otros factores que puedan provocar las cefaleas en brotes.
Llevar un diario de la cefalea puede ayudar a identificar los factores que provocan las cefaleas en brotes. Cuando ocurre el dolor de cabeza, se debe registrar la fecha, la hora y hacer una lista de las actividades y las sustancias utilizadas o consumidas durante las últimas 24 horas, además de cualquier otro factor que parezca significativo.
Los analgésicos no suelen aliviar el dolor provocado por una cefalea en brotes, ya que su acción es generalmente demorada y la cefalea suele haber desaparecido cuando hacen efecto.
Para algunas personas, la inhalación de oxígeno al 100% suele aliviar la cefalea en brotes, sobre todo si son frecuentes y ocurren principalmente por la noche.
Se pueden necesitar medicamentos múltiples o combinaciones para controlar los síntomas de este tipo de cefalea. Debido a la variación en las respuestas a los medicamentos, es posible intentar con varios medicamentos antes de encontrar la combinación adecuada. La respuesta puede variar con el tiempo, por lo que un medicamento o combinación de medicamentos que fue efectivo antes puede no tener el mismo efecto tiempo después.
Las preparaciones con cornezuelo de centeno (que contienen tartrato de ergotamina solo o combinado con otros medicamentos) son efectivas en algunas personas y pueden ayudar a prevenir los ataques. Sin embargo, los efectos secundarios pueden ser severos.
El maleato de metisergida puede ayudar a aliviar el dolor y a prevenir ataques, pero también puede tener efectos secundarios severos.
Para tratar o prevenir los síntomas se pueden utilizar otros medicamentos tales como:
Todos los medicamentos preventivos se deben disminuir lentamente durante los períodos de remisión (sin cefalea).
Los medicamentos corticosteroides, como la prednisona, puede dar alivio a corto plazo a algunas personas con cefaleas en brotes, pero no se aconseja su uso prolongado debido a los efectos secundarios.
En raras ocasiones, se puede recomendar cirugía en ciertas células nerviosas cerca del cerebro, si los medicamentos no resultan efectivos.
Las cefaleas en brotes no son potencialmente mortales y no suelen causar cambios estructurales permanentes. Sin embargo, son crónicas y puede ser tan dolorosas que debilitan a la persona a medida que se presentan, lo que puede interferir con su trabajo o su estilo de vida. En ocasiones, el dolor puede ser tan severo que lleva a algunos individuos al intento de suicidio. Los efectos secundarios de los medicamentos o de la cirugía pueden ser severos.
Se debe buscar asistencia médica si las cefaleas en brotes no responden al tratamiento, si los dolores de cabeza afectan el sueño, si son causadas cuando la persona está activa o si están acompañadas de otros síntomas.
Los síntomas de emergencia abarcan somnolencia, cambios en la visión, cambios en el movimiento o en la sensibilidad, convulsiones, cambios en la agudeza mental, al igual que náuseas o vómitos.
Las personas propensas a sufrir de cefaleas en brotes deben dejar de fumar, así como también evitar el consumo de alcohol y de cualquier alimento que esté asociado con este tipo de cefalea. En algunos casos, los medicamentos pueden prevenir la aparición de este tipo de cefalea.