Los piojos de la cabeza son insectos pequeños que viven en el cuero cabelludo y pueden diseminarse por el contacto cercano con otras personas.
Estos piojos solamente viven en el cabello y ocasionalmente en las cejas y las pestañas.
Ver también:
Pediculosis capitis (piojos de la cabeza); Liendres; Pediculosis
Los piojos de la cabeza infestan el cabello y son más fáciles de ver en el cuello y sobre las orejas. Los huevos pequeños sobre el cabello lucen como escamas de la caspa pero, en lugar de desprenderse del cuero cabelludo, permanecen firmemente adheridos.
Los piojos de la cabeza pueden sobrevivir hasta 30 días en una persona y sus huevos pueden vivir por más de dos semanas.
Los piojos de la cabeza se diseminan fácilmente y se pueden pegar cuando uno entra en contacto cercano con una persona que tenga piojos o toca sus ropas o tendidos de cama. Estos piojos son más comunes en condiciones de vida de hacinamiento y encierro, y se diseminan rápidamente entre los niños en edad escolar.
El hecho de tener piojos en la cabeza NO significa que la persona sea desaseada o de clase social baja.
Tener piojos en la cabeza provoca una picazón intensa, pero no lleva a problemas médicos graves. A diferencia de los piojos del cuerpo, los piojos de la cabeza nunca portan ni diseminan enfermedades.
Los piojos sobre el cuero cabelludo y sobre la ropa pueden ser difíciles de ver, excepto si la infestación es severa. Si se observa algo moverse, es un piojo.
Para ver los piojos de la cabeza, es necesario observar con detenimiento. Se aconseja utilizar guantes desechables y mirar la cabeza de la persona bajo una luz brillante. La luz del sol o las luces más brillantes de la casa durante las horas del día funcionan bien para este propósito. El uso de una lupa también puede ayudar.
Se debe apartar el cabello hacia abajo hasta el cuero cabelludo en secciones muy pequeñas, buscando tanto los piojos que se mueven como los huevos (liendres). Se recomienda revisar toda la cabeza de esta manera, observando con detenimiento alrededor de la parte superior del cuello y en las orejas, que son los lugares más comunes para encontrar los huevos.
El tratamiento se recomienda incluso si sólo se encuentra una liendre.
Las lociones y champúes que contienen permetrina (Nix) al 1% generalmente son efectivos y se encuentran disponibles sin necesidad de receta médica. Si estos productos no funcionan, el médico puede recetar un medicamento más fuerte, el cual se debe utilizar exactamente de acuerdo con las instrucciones.
Para utilizar el champú medicado, se debe enjuagar y secar el cabello. Luego, aplicar el tratamiento al cabello y al cuero cabelludo y enjuagarlo después de 10 minutos. Revisar de nuevo en una semana para verificar si hay piojos y liendres y repetir el tratamiento si es necesario.
Una parte importante del tratamiento es eliminar los huevos (liendres). Ciertos productos facilitan esta tarea, como algunos detergentes para lavar platos que pueden ayudar a disolver la "goma" que mantiene a las liendres adheridas al tallo del cabello.
El tratamiento puede causar efectos secundarios significativos en los niños menores de 6 meses, en los ancianos y en cualquier persona que pese menos de 50 kilos (110 libras), especialmente cuando el tratamiento se utiliza en forma repetitiva durante un período de tiempo corto.
Los piojos generalmente mueren con el tratamiento apropiado. Sin embargo, los piojos pueden regresar, especialmente si no se corrige la fuente de la infestación. Por ejemplo, un salón de clases con muchos niños infectados puede favorecer la reinfestación de los niños con piojos en forma repetitiva.
Cuando se detecta un caso en la familia, la escuela o la guardería, se debe examinar a cada niño en el lugar en búsqueda de estos piojos, lo cual puede ayudar a prevenir una diseminación más amplia.
Debido al rascado, algunas personas desarrollan una infección secundaria en la piel. Los antihistamínicos pueden ayudar a aliviar la picazón que se produce.
Se debe consultar con el médico si los síntomas continúan después del tratamiento casero o si se presentan áreas de la piel enrojecidas o sensibles, lo cual podría significar una posible infección.
Nunca se deben compartir cepillos para el cabello, peines, extensiones de cabello, sombreros, ropa de cama, toallas o vestidos con alguien que tenga piojos de la cabeza.
Si un niño tiene piojos, se recomienda verificar las normas o políticas en las escuelas, guarderías, jardines infantiles, preescolar a este respecto. Muchas no permiten que los niños infectados estén en la escuela hasta que los piojos hayan sido tratados por completo y algunas escuelas pueden tener normas para garantizar un ambiente libre de piojos.
Algunas veces, los insectos o sus huevos logran meterse dentro de áreas como los tapetes. Por lo tanto, la limpieza de dichas áreas y otras superficies en las guarderías evita la diseminación de todo tipo de infecciones, incluyendo los piojos de la cabeza.
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