Es una inflamación aguda del tejido conectivo de la piel, causada por una infección con estafilococo, estreptococo u otras bacterias (ver también erisipelas).
Infección de la piel por bacterias
La piel tiene normalmente muchos tipos de bacterias que viven en ella, pero la piel intacta es una barrera efectiva que evita la entrada y crecimiento de estas bacterias en el cuerpo. Sin embargo, cuando existe una lesión en la piel, las bacterias pueden entrar en el organismo y proliferar allí, causando infección e inflamación. Los tejidos de la piel en el área infectada se tornan rojizos, calientes, irritados y dolorosos.
La celulitis es más común en la parte baja de las piernas y los brazos o las manos, aunque otras áreas del cuerpo algunas veces pueden resultar comprometidas. Cuando compromete la cara (erisipelas), se requiere atención médica urgente. Las personas con infecciones micóticas de los pies, que presenten rupturas cutáneas en los espacios interdigitales de los pies, pueden tener celulitis que reaparece, debido a que estas rupturas en la piel ofrecen una abertura para las bacterias.
Los factores de riesgo para la celulitis son, entre otros:
Síntomas adicionales que pueden estar asociados con esta enfermedad:
Durante un examen físico, el médico puede encontrar hinchazón localizada y, ocasionalmente, se pueden detectar glándulas inflamadas (ganglios linfáticos) cerca de la celulitis. El médico puede marcar los bordes del enrojecimiento con un bolígrafo, para ver si éste se extiende más allá del borde marcado en los días siguientes.
Los exámenes que se pueden utilizar son:
El tratamiento de la celulitis puede requerir hospitalización si es lo suficientemente grave para justificar la aplicación de antibióticos intravenosos y realizar una observación minuciosa. En otras ocasiones, es suficiente administrar antibióticos orales y realizar un seguimiento detallado ambulatorio. El tratamiento se centra en controlar la infección y prevenir las complicaciones.
Para controlar la infección se suministran antibióticos y es posible que se requieran analgésicos para controlar el dolor.
Se debe elevar el área infectada a una altura generalmente por encima del tórax para minimizar la inflamación y se recomienda guardar reposo hasta que los síntomas mejoren.
La curación es posible con 7 a 10 días de tratamiento. La celulitis puede ser más severa en personas con enfermedades crónicas o susceptibles a infecciones (inmunodeprimidos).
Se debe buscar asistencia médica si los síntomas indican que puede existir celulitis o si el paciente está siendo tratado por celulitis y se presentan nuevos síntomas tales como fiebre persistente, somnolencia, letargo, ampollas sobre la celulitis o extensión de las estrías rojas.
Igualmente, se debe buscar atención médica urgente si la celulitis parece comprometer la cara.
Se debe evitar el daño de la piel usando protección adecuada en el trabajo o en cualquier actividad deportiva. Además, se debe limpiar cuidadosamente toda lesión cutánea y estar atento al enrojecimiento, dolor, secreción u otros signos de infección.
Por último, se debe mantener una buena salud general y controlar las condiciones médicas crónicas, ya que un organismo saludable puede combatir más fácilmente las bacterias antes de que se multipliquen y causen infección, mientras que un organismo debilitado está menos protegido contra las infecciones.