Es un tipo común de erupción cutánea que se observa en los adultos jóvenes.
La pitiriasis rosada se presenta con más frecuencia en los meses de otoño y primavera y se cree que es ocasionada por un virus. Aunque la pitiriasis rosada puede presentarse al mismo tiempo en más de un miembro de la familia, no se considera altamente contagiosa.
Los ataques duran generalmente de 4 a 8 semanas y los síntomas pueden desaparecer a las 3 o durar hasta 12 semanas. Generalmente, se presenta una sola placa grande (placa heráldica), seguida varios días más tarde por una erupción.
El médico por lo general puede diagnosticar la pitiriasis rosada sobre la base de la apariencia de la erupción. Es posible que se necesite un examen de sangre para descartar una forma de sífilis que puede causar una erupción similar y, ocasionalmente, se puede requerir una biopsia de la piel para confirmar el diagnóstico.
En caso de que los síntomas sean leves, es posible que no se necesite tratamiento.
Para calmar la inflamación, se pueden utilizar baños suaves, lubricantes o cremas suaves, o cremas con hidrocortisona suaves. Para reducir la picazón, se pueden utilizar antihistamínicos orales.
La exposición moderada a los rayos de sol o el tratamiento con luz ultravioleta pueden ayudar a hacer que las lesiones desaparezcan con mayor rapidez; sin embargo, se debe tener cuidado para evitar las quemaduras producidas por el sol.
La pitiriasis rosada desaparece generalmente en 6 a 12 semanas y las recurrencias son poco comunes.
Se debe buscar asistencia médica si se presentan los síntomas de este trastorno.