Es un grupo de síntomas que se presentan en las mujeres embarazadas que padecen:
El síndrome HELLP se presenta en aproximadamente el 10% de las mujeres embarazadas que tienen preeclampsia o eclampsia. La preeclampsia puede ser leve o severa. Los casos graves implican presión arterial alta y proteína en la orina, pueden progresar a convulsiones (eclampsia) y son potencialmente mortales tanto para la madre como para el bebé. Este síndrome está asociado con casos más graves.
Este trastorno se puede presentar mucho antes de que el embarazo llegue a su término (por ejemplo, en la semana 30 de la gestación). Muchas mujeres presentan presión arterial alta y se les diagnostica preeclampsia antes de que desarrollen el síndrome HELLP. Sin embargo, en algunos casos, los síntomas de HELLP son la primera advertencia de preeclampsia y la afección se diagnostica erróneamente como hepatitis, trastornos de la vesícula biliar, púrpura trombocitopénica idiopática o púrpura trombocitopénica trombótica.
Durante el examen físico, el médico puede descubrir sensibilidad abdominal en la parte superior, especialmente en el cuadrante superior derecho y se puede presentar agrandamiento del hígado.
Las pruebas funcionales hepáticas (pruebas de enzimas hepáticas) pueden dar resultados elevados y los conteos de glóbulos rojos y plaquetas pueden estar bajos.
El tratamiento principal es inducir el parto lo más pronto posible, incluso si el bebé es prematuro, debido a que la función hepática en la madre se deteriora con mucha rapidez. Los problemas con el hígado pueden ser dañinos tanto para la madre como para el bebé.
Cuando la enfermedad no se trata oportunamente, hasta el 25% de las mujeres afectadas sufren complicaciones serias. Sin tratamiento, un pequeño número de mujeres muere. La tasa de mortalidad entre bebés nacidos de madres con síndrome HELLP varía y depende de cosas como el peso al nacer. (Ver también prematurez)
La madre puede desarrollar una hemorragia hepática y, si el parto se retrasa, el hígado puede sufrir lesiones permanentes, lo cual puede ser mortal.
Se debe acudir al obstetra de inmediato, llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o acudir al servicio de emergencias si durante el embarazo se presentan los síntomas anteriores.