Loma Linda University  |  Loma Linda University Medical Center
Loma Linda University Medical Center
University Navigation
Medical Center  |  Children's Hospital  |  Behavioral Medicine Center  |  East Campus
Request a Doctor's Appointment
1-877-LLUMC-4U (1-877-558-6248)
Main Navigation

Cáncer de cuello uterino

Definición

Es un cáncer que comienza en el cuello uterino, la parte inferior del útero (matriz) que se abre en la parte superior de la vagina.

Nombres alternativos

Cáncer cervical

Causas, incidencia y factores de riesgo

A nivel mundial, el cáncer de cuello uterino es el tercer tipo de cáncer más común en las mujeres y es mucho menos común en los Estados Unidos debido al uso habitual de las pruebas de Papanicolau (citología vaginal).

Los cánceres cervicales comienzan en las células de la superficie del cuello uterino. Existen dos tipos de dichas células: escamosas y columnares. La mayoría de los cánceres de cuello uterino provienen de las células escamosas.

El desarrollo del cáncer de cuello uterino es muy lento y comienza como una afección precancerosa llamada displasia, la cual se puede detectar por medio de una prueba de Papanicolau y es 100% tratable. Por esta razón es tan importante que las mujeres se practiquen regularmente dicha prueba. La mayoría de las mujeres a quienes se les diagnostica cáncer de cuello uterino en la actualidad no se han sometido a pruebas de Papanicolau regulares o no han tenido un seguimiento por resultados anormales.

Los cambios precancerosos que no se han detectado pueden terminar en cáncer de cuello uterino y diseminarse a la vejiga, los intestinos, los pulmones y el hígado. Puede tomar años para que los cambios precancerosos se conviertan en este tipo de cáncer y los pacientes con esta afección generalmente no tienen problemas hasta que dicho cáncer esté avanzado y se haya diseminado.

Casi todos los cánceres de cuello uterino son causados por el papilomavirus humano (HPV), un virus común que se disemina a través de las relaciones sexuales. Existen muchos tipos diferentes de HPV y muchos de ellos no causan problemas; sin embargo ciertas cepas de este virus realmente conducen al cáncer de cuello uterino. Otras cepas pueden causar verrugas genitales.

Otros factores de riesgo para el cáncer de cuello uterino son:

  • Inicio temprano de las relaciones sexuales
  • Tener múltiples compañeros sexuales
  • Parejas sexuales que tengan múltiples compañeros sexuales o que participen en actividades sexuales de alto riesgo
  • Mujeres cuyas madres tomaron durante su embarazo el medicamento DES (dietilestilbestrol) a comienzos de los años 70 para prevenir el aborto
  • Uso prolongado de pastillas anticonceptivas (por más de 5 años)
  • Sistema inmunitario débil
  • Infecciones por herpes genital o infecciones crónicas por Clamidia
  • Estrato socioeconómico bajo que no les permite a las mujeres costear las pruebas de Papanicolau 

Síntomas

La mayor parte del tiempo, el cáncer de cuello uterino es asintomático. Cuando los síntomas aparecen, pueden ser: 

  • Secreción vaginal continua, que puede ser pálida, acuosa, rosada, marrón, sanguinolenta o de olor fétido
  • Sangrado vaginal anormal entre períodos, después de la relación sexual o después de la menopausia
  • Períodos menstruales más abundantes y que duran más de lo usual

Los síntomas del cáncer de cuello uterino avanzado comprenden:

  • Pérdida del apetito
  • Perdida de peso
  • Fatiga
  • Dolor pélvico
  • Dolor de espalda
  • Dolor en las piernas
  • Inflamación en una sola pierna
  • Sangrado vaginal profuso
  • Fuga o filtración de orina o heces por la vagina
  • Fracturas óseas

Signos y exámenes

Los cambios precancerosos y el cáncer de cuello uterino no se pueden ver a simple vista. Se necesitan exámenes especiales para descubrir tales enfermedades.

Las pruebas de Papanicolau detectan los precánceres y el cáncer, pero no ofrecen el diagnóstico final. Si se encuentran cambios anormales, generalmente se examina el cuello uterino bajo aumento o ampliación microscópica, lo cual se denomina colposcopia. Durante este procedimiento, se extraen fragmentos de tejido en forma quirúrgica (biopsia), los cuales se envían al laboratorio para su análisis.

Otros exámenes comprenden:

  • Legrado endocervical (ECC) para examinar la abertura del cuello uterino
  • Biopsia cónica

Si a una mujer se le diagnostica cáncer de cuello uterino, el médico ordenará más exámenes para determinar qué tan lejos se ha diseminado dicho cáncer, lo cual se denomina estadificación. Los exámenes pueden abarcar:

Tratamiento

El tratamiento del cáncer del cuello uterino depende de la etapa del cáncer, del tamaño y forma del tumor, la edad, la salud general de la mujer y el deseo de tener hijos en el futuro.

En las etapas más tempranas, la enfermedad se puede curar con la extirpación o destrucción de los tejidos precancerosos o cancerosos. Existen varias maneras quirúrgicas de hacer esto sin extirpar el útero ni dañar el cuello uterino, de tal manera que la mujer pueda aún tener hijos en el futuro.

Los tipos de cirugía para el cáncer de cuello uterino precoz comprenden:

  • LEEP (procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa) que utiliza electricidad para extirpar el tejido anormal
  • Crioterapia que congela las células anormales
  • Terapia con láser que utiliza luz para cauterizar el tejido anormal

La histerectomía  (extirpación del útero pero no de los ovarios) a menudo no se lleva a cabo para el cáncer de cuello uterino que se ha diseminado. Se puede practicar en mujeres que hayan tenido procedimientos LEEP repetitivos. Sin embargo, en los casos de enfermedad avanzada, puede realizarse una histerectomía radical, con la cual se extirpa el útero y mucho de los tejidos circundantes, incluyendo los ganglios linfáticos y la parte superior de la vagina. En la cirugía más extrema, denominada una evisceración pélvica, se extirpan todos los órganos de la pelvis, incluidos la vejiga y el recto.

Es posible utilizar la radioterapia para tratar los casos en que el cáncer se ha diseminado más allá de la pelvis o el cáncer que ha vuelto a aparecer. La radioterapia es ya sea interna o externa. En la primera, se utiliza un dispositivo lleno de material radiactivo, que se coloca dentro de la vagina de la mujer al lado del cáncer cervical y se retira cuando ella se va para su casa. En la segunda, una máquina grande, similar a una máquina de rayos X, emite radiación al cuerpo donde el cáncer está localizado.

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir el cáncer y algunos de los que se usan para tratar el cáncer de cuello uterino son: 5-FU, Cisplatino, Carboplatino, Ifosfamida, Paclitaxel y Ciclofosfamida. En algunas ocasiones, se utiliza radiación y quimioterapia antes o después de la cirugía.

Grupos de apoyo

National Cervical Cancer Coalition: http://www.nccc-online.org/

Expectativas (pronóstico)

Hay muchos factores que afectan el pronóstico del cáncer del cuello uterino, a saber: 

  • El tipo de cáncer
  • La etapa de la enfermedad
  • La edad y condición física general de la mujer

Las afecciones precancerosas son completamente curables cuando se les hace un seguimiento y tratamiento apropiado. Las tasas de supervivencia a 5 años (número de personas que vive durante al menos 5 años) para el cáncer que se ha diseminado al interior de las paredes del cuello uterino, pero no por fuera del área de éste, es del 92%. 

Sin embargo, la tasa de supervivencia a 5 años disminuye regularmente a medida que el cáncer se disemina a otras áreas.

Complicaciones

  • Algunos tipos de cáncer de cuello uterino no responden bien al tratamiento.
  • Puede haber recaída del cáncer después del tratamiento.
  • Las mujeres que reciben tratamiento para salvar el útero tienen un alto riesgo de reaparición (recaída) del cáncer.
  • La cirugía y la radiación pueden causar problemas con la función sexual, intestinal y vesical.

Situaciones que requieren asistencia médica

La persona debe consultar con el médico si:

  • Es una mujer sexualmente activa que no se ha practicado una prueba de Papanicolau en el último año.
  • Tiene al menos 20 años y nunca se ha sometido a un examen pélvico ni le han practicado una prueba de Papanicolau.
  • Cree que la madre puede haber tomado DES cuando estaba embarazada de ella.
  • No se ha practicado pruebas de Papanicolau regulares (se le debe preguntar al médico con qué frecuencia se debe hacer esto)

Prevención

Una nueva vacuna para prevenir el cáncer de cuello uterino está disponible. En junio de 2006, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos aprobó la vacuna llamada Gardasil, la cual previene contra la infección producida por los dos tipos de papilomavirus humano (HPV) responsables de la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino. Los estudios han mostrado que la vacuna parece prevenir el cáncer de cuello uterino en sus etapas iniciales y las lesiones precancerosas. Gardasil es la primera vacuna aprobada dirigida específicamente a prevenir cualquier tipo de cáncer.

El hecho de practicar relaciones sexuales con protección (usando condones) también reduce el riesgo de contraer HPV y otras enfermedades de transmisión sexual. La infección con papilomavirus humano ocasiona verrugas genitales, las cuales pueden ser apenas visibles o de varias pulgadas de ancho. Si una mujer observa verrugas en los genitales de su pareja, debe evitar la relación sexual con esa persona.

Para reducir adicionalmente el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino, las mujeres deben limitar el número de compañeros sexuales y evitar las parejas que participan en actividades sexuales de alto riesgo.

El hecho de practicarse pruebas de Papanicolau (citología vaginal) puede ayudar a detectar cambios precancerosos que pueden tratarse antes de que se conviertan en cáncer del cuello uterino. Estas pruebas son muy efectivas para descubrir tales cambios, pero tienen que hacerse en forma regular. Los exámenes pélvicos anuales, incluyendo una prueba de Papanicolau, se deben iniciar cuando la mujer se vuelve sexualmente activa, o en mujeres de 20 años que no son sexualmente activas. Si se observan cambios anormales, se debe llevar a cabo una colposcopia con biopsia.

Si la persona fuma, debe suspenderlo, dado que el consumo de cigarrillo está asociado con un aumento del riesgo de cáncer del cuello uterino.

Referencias

Lowy DR, Schiller JT. Prophylactic human papillomavirus vaccines. J Clin Invest. 2006 May;116(5):1167-73.

Villa LL, Ault KA, Giuliano AR, et al.  Immunologic responses following administration of a vaccine targeting human papillomavirus Types 6, 11, 16, and 18. Vaccine. 2006 May 15 [Epub ahead of print].

US Food and Drug Administration. FDA Licenses New Vaccine for Prevention of Cervical Cancer and Other Diseases in Females Caused by Human Papillomavirus. Rockville, MD: National Press Office; June 8, 2006. P06-77.


Actualizado: 6/9/2006
Versión en inglés revisada por: Rita Nanda, M.D., Department of Medicine, Section of Hematology/Oncology, University of Chicago Medical Center, Chicago, IL. Review provided byVeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 911. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997- A.D.A.M., Inc. La reproducción o distribución parcial o total de la información aquí contenida está terminantemente prohibida.
adam.com