Es una forma crónica de depresión que se caracteriza por estados de ánimo permanentemente bajos, pero no tan extremos como otros tipos de depresión.
Enfermedad distímica; Depresión neurótica (distimia); Depresión crónica
Se desconoce la causa exacta del trastorno. Aunque la sintomatología no es tan severa como la de las otras formas de depresión, las personas afectadas se deben enfrentar casi a diario con los síntomas de bajo nivel de auto-estima, desesperación y desesperanza.
Como en todas las formas de depresión, la distimia es más frecuente en las mujeres que en hombres; y afecta a un 5% de la población en general. La distimia puede ocurrir sola o junto con una depresión más severa, o con otros trastornos siquiátricos.
El principal síntoma de distimia es un estado de desánimo, pesadumbre y tristeza casi todos los días por al menos 2 años. Otros síntomas incluyen:
Para hacer una evaluación sobre la distimia se hace una cuidadosa historia clínica sobre el estado de ánimo y otros síntomas de la salud mental de los últimos meses.
Como en las otras formas de depresión, existe una variedad de opciones para el tratamiento de las personas con distimia, los medicamentos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina como la flouxetina (Prozac) se utilizan a menudo. Las terapias del habla como la cognitiva/conductual y la interpersonal, también han demostrado ser efectivas.
Algunas evidencias sugieren que la combinación de medicamentos y sicoterapias puede brindar resultados más satisfactorios.
Por definición, la distimia es una condición crónica que dura muchos años. Aunque algunas personas se recuperan completamente, otros continúan teniendo síntomas a pesar del tratamiento. Es posible que se requiera medicación y terapia de mantenimiento.
Los medicamentos antidepresivos tienen una cantidad de efectos colaterales que pueden complicar el tratamiento. Por ejemplo, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina pueden causar malestar estomacal, insomnio leve, y reducir el deseo sexual. Sin embargo, si se deja sin tratamiento, puede progresar a una depresión mayor, un fenómeno llamado ''depresión doble''.
Se debe buscar asistencia médica si la persona padece estados depresivos persistentes.