Una fobia es el miedo persistente e irracional a un objeto, un animal, una actividad o a una situación particular.
Las fobias específicas son un tipo de trastorno de ansiedad. La exposición al estímulo que causa el miedo puede provocar una ansiedad o ataque de pánico extremos.
Las fobias comunes incluyen miedo a animales particulares (como por ejemplo, perros o serpientes), insectos o arañas, lugares altos, relámpagos, a volar y a ver sangre. Las personas que sufren de fobias específicas a menudo reconocen que su miedo es irracional pero son incapaces de evitarlo.
Las fobias específicas están entre los trastornos siquiátricos más comunes que afectan hasta un 10% de la población.
El objetivo del tratamiento es ayudar a la persona a desempeñarse de forma efectiva y su éxito usualmente depende de la severidad de la fobia.
La desensibilización sistemática es una técnica utilizada para el tratamiento de las fobias. Consiste en hacer que la persona se relaje e imagine los componentes de su fobia, empezando desde el menos temido hasta el más temido. La exposición gradual en la vida real también se ha utilizado con éxito para ayudar a las personas a superar sus miedos.
Los medicamentos contra la ansiedad y los antidepresivos se usan algunas veces para ayudar a aliviar los síntomas asociados con las fobias. Sin embargo, algunos medicamentos antiansiolíticos, como las benzodiazepinas, pueden ocasionar dependencia física.
En algunas áreas existen clínicas para casos de fobias y terapias de grupo para ayudar a las personas a enfrentar fobias comunes, como el miedo a volar.
Las fobias tienden a ser crónicas, pero pueden responder al tratameinto.
Algunas fobias pueden tener consecuencias que afecten el desempeño laboral o la interacción social y algunos medicamentos pueden causar dependencia.
Se debe solicitar una cita médica general o con un profesional de la salud mental si hay una fobia simple que interfiera con las actividades de la vida diaria.