Son tumores no cancerosos (benignos) de las glándulas paratiroides, que están ubicadas en el cuello.
Las glándulas paratiroides ayudan a controlar el metabolismo del calcio en el cuerpo. Los adenomas paratiroideos son la causa más común de hiperparatiroidismo que lleva a niveles elevados de calcio en la sangre (hipercalciemia).
Estos adenomas generalmente son causados por un problema con los genes.
El mayor riesgo lo tienen las mujeres de más de 60 años e igualmente están en riesgo las personas que hayan tenido exposición a la radiación en la cabeza y el cuello.
Muchas personas son asintomáticas y la afección a menudo se descubre por accidente cuando la persona está siendo examinada por otro problema.
Algunos de los síntomas que se pueden presentar son:
Puede haber signos de fracturas.
Los exámenes de sangre se llevan a cabo para verificar los niveles de calcio sérico, fósforo sérico, cloruro sérico y bicarbonato sérico.
Un examen de orina de 24 horas se hace para verificar el incremento del calcio en la orina.
Otros exámenes pueden abarcar:
La cirugía es el tratamiento más común. Sin embargo, muchos pacientes con hiperparatiroidismo leve no se tratan, pero se los monitorea para vigilar la intensificación de los síntomas. En algunas mujeres menopáusicas, se puede considerar la posibilidad de realizar el reemplazo de estrógenos, el cual puede ayudar a aliviar los síntomas y evitar la pérdida ósea.
El pronóstico generalmente es bueno.
Las complicaciones son menos comunes hoy, pero se pueden mencionar entre otras: enfermedad renal avanzada, como la nefrocalcinosis y la osteitis fibroquística(enfermedad ósea avanzada). La preocupación más común es la osteoporosis y el incremento del riesgo de fractura óseas asociadas con ésta.
Se debe buscar asistencia médica si se presentan signos o síntomas ligados a este trastorno.