Es una anomalía congénita (presente al nacer) relativamente común en la cual la abertura de la uretra está ubicada en la cara inferior del pene, en lugar de estar en la punta.
Ver también: epispadias
El hipospadias afecta hasta 3 de cada 1.000 varones recién nacidos.
Su severidad varía y en la mayoría de los casos el orificio del pene está localizado cerca de la punta, en el glande. Las formas más severas de hipospadias se presentan cuando la abertura se encuentra en la mitad del tallo del pene o en su base. Ocasionalmente, la abertura se localiza en o por detrás del escroto.
Esta afección a menudo está asociada con una curvatura hacia abajo del pene durante una erección. (Las erecciones son comunes en los bebés.)
Algunos casos son hereditarios, mientras que otros se producen por causas desconocidas.
Los síntomas abarcan:
Con un examen físico se puede diagnosticar esta afección. Se pueden necesitar exámenes imagenológicos para buscar otras anomalías congénitas.
Los bebés con hipospadias no deben ser circuncidados y se debe preservar el prepucio para utilizarlo en una reparación quirúrgica posterior.
La cirugía generalmente se completa antes de que el niño comience su vida escolar. En la actualidad, la mayoría de los urólogos recomienda la reparación antes de los 18 meses de edad. Durante la cirugía, se endereza el pene y se corrige el hipospadias, utilizando injertos de tejido tomados del prepucio. La reparación puede requerir múltiples cirugías.
Los resultados después de la cirugía son particularmente buenos. En algunos casos, se necesita cirugía de revisión para corregir fístulas y cualquier recurrencia de la curvatura anormal del pene.
Sin tratamiento, se pueden presentar dificultades a la hora de entrenar al niño para orinar en el baño y pueden presentarse problemas con las relaciones sexuales en la vida adulta. Durante la vida del niño, se pueden formar estenosis y fístulas uretrales, las cuales requieren corrección quirúrgica.
Por lo general, el diagnóstico de hipospadias se hace poco después del nacimiento. La persona debe consultar con el médico si nota que la abertura uretral de su hijo está localizada anormalmente o que su pene presenta curvatura durante la erección.