Es una infección micótica rara, causada por la inhalación del hongo Cryptococcus neoformans.
El hongo Cryptococcus neoformans, causante de esta enfermedad, se encuentra comúnmente en el suelo. Una vez inhalado, la infección por criptococos puede curarse por sí sola, permanecer localizada en los pulmones o diseminarse por todo el cuerpo.
En la mayoría de los casos se presenta en personas con inmunidad comprometida, como en los casos de infección por VIH, dosis altas de corticoesteroides, cáncer, quimioterapia o enfermedad de Hodgkin.
En las personas con un sistema inmunológico normal, es posible que la forma pulmonar no presente síntomas; sin embargo, en personas con sistemas inmunológicos deteriorados, el criptococo se puede diseminar al cerebro.
Los síntomas neurológicos aparecen de manera gradual y la mayoría de los pacientes presentan meningoencefalitis (inflamación e irritación del cerebro y la médula espinal) en el momento del diagnóstico.
El criptococo es una de las infecciones potencialmente mortales más comunes que se observan en los pacientes con SIDA.
Nota: es posible que las personas con sistemas inmunológicos normales no presenten síntomas
Algunas infecciones no requieren tratamiento. Sin embargo, la vigilancia médica debe continuar durante un año para detectar cualquier progreso de la enfermedad. Si se presentan lesiones pulmonares o la enfermedad se disemina, se prescriben medicamentos antimicóticos y se puede prolongar el tratamiento con dichos medicamentos.
Algunos de los medicamentos indicados son:
El compromiso del sistema nervioso central por lo general tiene consecuencias fatales, o produce daños permanentes.
Se debe buscar asistencia médica si se desarrollan síntomas que sugieren la presencia de criptococosis, en especial si la persona tiene un sistema inmunológico debilitado.
Se deben minimizar las dosis de corticosteroides. Las
prácticas sexuales seguras reducen el riesgo de contraer VIH e infecciones oportunistas subsiguientes, asociadas con un sistema inmunológico suprimido.