La faringitis viral es una inflamación de la faringe (la parte de la garganta situada entre las amígdalas y la laringe) causada por un virus y produce dolor de garganta.
La faringitis es causada con mayor frecuencia por una infección viral, pero también puede ser provocada por una infección bacteriana. La faringitis viral es la causa más común de un dolor de garganta.
Cuando los cultivos de la garganta no revelan una causa bacteriana de los síntomas, se sospecha de una faringitis viral. Ambas enfermedades son extremadamente comunes.
La faringitis puede ocurrir como parte de una infección viral que también compromete otros sistemas de órganos, como los pulmones o el intestino.
Usualmente, se hace un diagnóstico examinando la garganta. Un cultivo de muestra faríngea será negativo para las causas bacterianas de la irritación de garganta (como el estreptococo del grupo A).
No hay tratamiento específico para la faringitis viral. Las medidas de cuidados personales abarcan hacer gárgaras con agua tibia con sal (media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia) varias veces al día y tomar medicamentos antinflamatorios o medicamentos como el acetaminofeno (paracetamol), para controlar la fiebre. El uso excesivo de pastillas o aerosoles antiinflamatorios puede realmente agravar el dolor de garganta.
Es importante evitar el uso de antibióticos cuando el dolor de garganta se debe a una infección viral, ya que los antibióticos no ayudarán y usarlos así contribuye a que las bacterias se vuelvan resistentes a ellos.
En algunos casos de dolor de garganta (por ejemplo, en una mononucleosis infecciosa), los ganglios linfáticos del cuello pueden inflamarse demasiado y es posible que se necesiten medicamentos antinflamatorios, como la prednisona, para facilitar la respiración y la deglución.
Normalmente los síntomas desaparecen en el lapso de una semana a 10 días.
Las complicaciones de la faringitis viral son extremamente raras.
Se debe consultar con el médico si los síntomas persisten por más tiempo de lo esperado o si no mejoran con la medidas de cuidados personales. Siempre se debe buscar atención médica en caso de que la persona tenga dolor de garganta y experimente molestia extrema o dificultad para deglutir o respirar.
La mayoría de los casos no se pueden prevenir, debido a que los virus y las bacterias que causan el dolor de garganta se encuentran comúnmente en el medio ambiente. Sin embargo, siempre deben lavarse las manos después del contacto con una persona que tenga dolor de garganta, al igual que evitar besar o compartir tazas y utensilios para comer con personas enfermas.