Es una disminución en el movimiento o la sensibilidad en el brazo y el hombro debido a un problema nervioso.
Disfunción del plexo braquial; Neuropatía del plexo braquial
La disfunción del plexo braquial (plexopatía braquial) es una forma de neuropatía periférica que se presenta cuando hay daño en el plexo braquial, un área donde se divide el conjunto de nervios que vienen de la médula espinal en los nervios individuales que inervan los brazos.
El daño al plexo braquial generalmente está relacionado con un trauma directo del nervio, lesiones por estiramiento, presión causada por tumores en el área o daño como consecuencia de la radioterapia.
La disfunción del plexo braquial también puede estar asociada con:
En algunos casos, no se puede identificar la causa.
Una evaluación neuromuscular del brazo, la mano y la muñeca muestra la disfunción del plexo braquial. Los reflejos del brazo pueden ser anormales y la pérdida de músculos específicos puede indicar la parte del plexo braquial que ha sido dañada.
Se pueden presentar deformidades variables en el brazo o la mano y la pérdida de masa muscular (atrofia) puede ser significativa. Es posible que se necesite una historia clínica detallada para determinar la posible causa del problema.
Entre los exámenes que evidencian la presencia de la plexopatía braquial se encuentran:
En algunos casos, no es necesario el tratamiento y la recuperación es espontánea.
Si no hay antecedentes de trauma en el área, se pueden recomendar medicamentos, dispositivos ortopédicos o férulas, al igual que fisioterapia para ciertos pacientes. Igualmente, se pueden recomendar medicamentos antiinflamatorios potentes (esteroides) para los casos causados por problemas inflamatorios, tales como amiotrofia y neuritis braquial.
La cirugía puede ser necesaria si el trastorno es crónico, si los síntomas empeoran, si hay problemas graves con el movimiento o signos de pérdida de la fibra nerviosa. La descompresión quirúrgica, es decir, la extirpación de estructuras que ejercen presión sobre el nervio, puede ayudar a algunos pacientes.
Es posible que los analgésicos comunes, como acetaminofén (paracetamol), aspirina e ibuprofeno, no ayuden a controlar el dolor del nervio (neuralgia). En este caso, se pueden usar otros medicamentos para reducir los dolores punzantes, incluyendo medicamentos anticonvulsivos, como fenitoína, carbamazepina y gabapentina. Los antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina, también pueden brindar alivio del dolor. Si el dolor es muy fuerte, se debe consultar a un especialista para garantizar que se han considerado todas las opciones de tratamiento.
El pronóstico es variable dependiendo de la causa. La recuperación toma varios meses y puede ser incompleta. El dolor neurálgico puede ser muy molesto y puede persistir por un período de tiempo prolongado.
Se debe buscar asistencia médica si la persona experimenta dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en el hombro, el brazo o la mano.
La prevención varía dependiendo de la causa de la enfermedad.