Es un tumor del sistema nervioso periférico generalmente benigno.
Los ganglioneuromas son tumores poco comunes que se presentan en aproximadamente 1 de cada 100.000 niños y con frecuencia se originan en asociación con células nerviosas autonómicas que pueden estar en cualquier parte del cuerpo.
Estos tumores se presentan con mayor frecuencia en edades entre los 10 y los 40 años; son masas de crecimiento lento y pueden secretar neuroquímicos u hormonas. Lo más común es que sean asintomáticos y se descubran en el curso de un examen normal o durante un tratamiento para otra condición.
Aunque no se conocen factores de riesgo, algunos informes sugieren que pueden estar asociados con algunos problemas genéticos, por ejemplo, la "neurofibromatosis tipo 1".
Los síntomas dependen de la localización de la masa y del tipo de neuroquímicos que secrete.
Si el tumor se encuentra en el mediastino (tórax), es posible que ocasione dolor torácico, dificultad respiratoria o compresión de la tráquea. Si se encuentra en el espacio retroperitoneal (abdomen bajo), puede ocasionar dolor abdominal y distensión. Si el tumor se encuentra cerca de la médula espinal, puede causar deformación en la columna y posible compresión de la médula espinal.
La secreción activa de hormonas puede producir diarrea, sudoración, presión sanguínea alta y síntomas de virilización como el incremento del vello corporal o agrandamiento del clítoris en las mujeres, cuando la hormona secretada es la testosterona.
Los mejores métodos para identificar este tumor son las técnicas imagenológicas como los TAC (tipo especial de rayos X) o las IRM (que utiliza un imán enorme para generar imágenes) del área en cuestión.
Para determinar si el tumor produce ciertas sustancias en exceso (en su mayoría hormonas), se pueden realizar pruebas de sangre y orina para detectar dichas sustancias. Por último, se puede necesitar una biopsia o una extirpación completa del tumor para confirmar el diagnóstico.
El tratamiento implica la extirpación quirúrgica del tumor en caso de ser sintomático.
Generalmente, el pronóstico es bueno debido a que este tumor por lo general es benigno y rara vez se vuelve maligno, hace metástasis (diseminarse) o recurre.
Las complicaciones se pueden presentar como resultado de la cirugía. Si el tumor ha estado presente durante mucho tiempo y está causando síntomas, como la compresión de la médula espinal, su extirpación no necesariamente neutraliza los déficits. La compresión de la médula espinal puede ocasionar parálisis, especialmente si la causa no se detecta oportunamente.
Se debe buscar asistencia médica si se experimenta cualquiera de los síntomas mencionados que puedan ser causados por este tipo de tumor.