Es una erupción cutánea causada por el movimiento de las larvas del anquilostoma de perro o gato por debajo de la piel.
Larva migratoria cutánea; Larva migratoria; Ancylostoma braziliense
La erupción serpiginosa es más común en países con climas cálidos y afecta más a los niños que a los adultos. En los Estados Unidos, los estados del sudeste presentan las tasas más altas de infección. El principal factor de riesgo para esta enfermedad es el contacto con suelo arenoso y húmedo contaminado con heces de gato y perro.
Los huevos de anquilostoma de gatos y perros encontrados en las heces de estos animales eclosionan y luego las larvas resultantes infestan el suelo y la vegetación alrededor del área. Cuando una persona toca este suelo infestado, las larvas se entierran dentro de la piel, causando una respuesta inflamatoria intensa que lleva a que se presente una fuerte picazón.
El diagnóstico de esta condición se hace de acuerdo con los hallazgos del examen físico y aunque poco común, puede efectuarse una biopsia de piel para descartar otras condiciones.
Se puede usar el tiabendazol o el albendazol (antiparasitarios) para tratar la infección. La ivermectina también puede ser efectiva.
La erupción serpiginosa o larva migratoria puede desaparecer espontáneamente al cabo de semanas o meses. El tratamiento ayuda a que la infección desaparezca más rápidamente y es altamente eficaz.
Se debe acudir al médico si un adulto o un niño presenta una lesión cutánea que es en forma de serpiente, produce picazón y es migratoria.
La higienización pública ha disminuido la incidencia de la infestación por anquilostoma en los Estados Unidos. La desparasitación de perros y gatos puede reducir la incidencia entre estos animales. Asimismo, el uso de calzado en las áreas endémicas (donde se sabe que son frecuentes las infecciones por anquilostoma) evita la penetración de las larvas a través de los pies, un lugar común de infestación.