Es una proliferación de tejido anormal en la vagina, un órgano del sistema reproductor femenino.
Cáncer de vagina; Tumor vaginal; Cáncer vaginal
La mayoría de los tumores vaginales cancerosos son el resultado de la diseminación de un cáncer diferente, como el cáncer cervical o el cáncer endometrial, lo cual se denomina cáncer vaginal secundario.
El cáncer vaginal primario es muy raro y la mayoría de los casos comienza en las células de la piel llamadas células escamosas. El resto se agrupa en adenocarcinoma (6%), melanoma (3%) y sarcoma (3%).
Se desconoce la causa del carcinoma escamocelular de la vagina, pero hasta un 30% de los pacientes tienen antecedentes de cáncer cervical.
Alrededor del 75% de los pacientes con cáncer escamocelular de la vagina está por encima de los 50 años de edad. Los adenocarcinomas de la vagina afectan más comúnmente a las mujeres jóvenes y la edad promedio para su diagnóstico está en los 19 años.
Las mujeres cuyas madres tomaron dietilestilbestrol (DES) durante los primeros tres meses del embarazo tienen un incremento en el riesgo de desarrollar adenocarcinoma.
El sarcoma botrioide de la vagina es un tipo de cáncer raro que se presenta principalmente en el período de la lactancia y en la primera infancia.
Aproximadamente del 5 al 10% de las pacientes son asintomáticas y se les detecta el cáncer en el momento de un examen pélvico de rutina y una prueba de Papanicolaou.
Los exámenes para diagnosticar los tumores vaginales comprenden:
Cuando la prueba de Papanicolaou es anormal, pero los problemas con la vagina no se puede observar durante el examen pélvico, se puede llevar a cabo una colposcopia.
Otros exámenes que se pueden hacer abarcan:
El tratamiento del cáncer vaginal depende de cada mujer, del tipo específico de cáncer vaginal y de qué tan propagada esté la enfermedad.
Algunas veces, se utiliza la cirugía para extirpar el cáncer, pero la mayoría se tratan con radioterapia. Si el tumor es realmente un cáncer cervical que se extiende a la vagina, entonces se administra quimioterapia y radioterapia al mismo tiempo.
El sarcoma botrioide se puede tratar con una combinación de quimioterapia, radioterapia y cirugía.
El estrés de padecer una enfermedad se puede mitigar uniéndose a un grupo de apoyo cuyos miembros comparten experiencias y problemas comunes. Estos grupos de apoyo se pueden encontrar buscando en Internet o estableciendo contacto con la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society).
El pronóstico del cáncer vaginal depende ampliamente de la etapa de la enfermedad y el tipo de tumor. La tasa de supervivencia total a 5 años para el carcinoma escamocelular es aproximadamente de 42%, mientras que para los pacientes con adenocarcinoma vaginal es del 78%.
El cáncer vaginal se puede diseminar a otras áreas del cuerpo y entre otras complicaciones se pueden mencionar las causadas por la quimioterapia, la cirugía y la radioterapia.
Se debe buscar asistencia médica si se observa sangrado después de la relación sexual o se presenta sangrado o secreción vaginal persistentes.
No se conocen medidas preventivas seguras, pero la detección temprana se puede mejorar con la realización de los exámenes pélvicos anuales y la prueba de Papanicolaou.