Es un trastorno caracterizado por conductas motoras repetitivas, pero irresolutas y no funcionales, que haya durado por lo menos 4 semanas. Algunas veces, las drogas pueden causar esta condición, pero en este caso, los síntomas duran por un período más corto o desaparecen cuando se descontinúa el medicamento desencadenante.
Las causas de este trastorno se desconocen cuando se presentan en ausencia de otras condiciones. Los movimientos parecen aumentar con el estrés, la frustración y el aburrimiento. El trastorno del movimiento estereotípico es más común en niños.
Los estimulantes como la cocaína y las anfetaminas pueden incitar un episodio grave pero breve (unas pocas horas) de movimientos estereotípicos, que pueden incluir incluir un piqueteo repetitivo pero irresoluto, retorcimiento de las manos, tics de la cabeza o mordedura de los labios.
Con el abuso crónico de estimulantes, estos períodos pueden durar más, pero generalmente se resuelven con la suspensión del consumo de droga.
El síndrome de Tourette y el autismo también pueden ocasionar este trastorno.
Un examen clínico usualmente es suficiente para diagnosticar este trastorno. Se debe tener en cuenta el síndrome de Tourette, el abuso de estimulantes, el autismo, así como otras causas potenciales y llevar a cabo los exámenes apropiados.
El tratamiento debe centrarse en el síntoma, la causa y la edad del niño. El ambiente de aquellos niños que se agreden debe modificarse para asegurarse de que estén a salvo. Las técnicas conductuales y la sicoterapia son las formas de tratamiento que han tenido más éxito.
Igualmente, algunos medicamentos, como la naltrexona, han tenido algún éxito en la reducción del comportamiento estereotípico de autoagresión, pero la investigación se encuentra apenas en etapas preliminares.
Las expectativas varían de acuerdo con la causa. La estereotipia ocasionada por el uso de drogas usualmente desaparece por sí sola después de unas pocas horas, pero cuando la causa es un trauma craneano, esta condición puede ser permanente. Todas las formas de estereotipia se pueden disminuir con medicamentos.
Las estereotipias motoras generalmente no se convierten en un trastorno peor, como las convulsiones; sin embargo, estos pueden ser lo suficientemente severos como para interferir con el funcionamiento social normal.
Los trastornos de movimientos estereotípicos en la niñez pueden indicar síndrome de Tourette, autismo u otros trastornos subyacentes. En adolescentes y adultos, los movimientos estereotípicos también pueden ser síntomas de abuso de estimulantes, lo cual debe investigarse.
Se debe buscar asistencia médica cuando el niño presenta cualquier tipo de movimiento repetitivo y extraño que persista por más de unas cuantas horas.