Repelentes de insectos: seguridad
El repelente de insectos más seguro es el uso de ropa adecuada. Se recomienda cubrirse la cabeza y el cuello con un sombrero de ala grande, así como proteger los tobillos y las muñecas. Se aconseja introducir las mangas de los pantalones dentro de los calcetines y usar ropa de color claro que es menos atractiva que la ropa oscura para los insectos que pican y además facilita la localización de garrapatas o insectos que se hayan depositado en ella. Se recomienda usar guantes livianos, particularmente en el jardín. Las prendas de vestir se deben revisar regularmente en búsqueda de insectos. Asimismo, el uso de redes protectoras alrededor de las áreas donde se come y se duerme es una buena forma de mantener los insectos a raya.
Cuando una persona visita un área infestada de insectos, siempre se le recomienda el uso de cualquier tipo de repelente. Para evitar la irritación de la piel, se aplica repelente para insectos a la ropa; sin embargo, éste se debe probar en una pequeña área de la prenda para determinar si decolora la tela. En caso de que haya áreas de piel expuestas, también se debe aplicar el repelente.
Toda vez que la persona se encuentre en el territorio de mosquitos, garrapatas o mosquitos simúlidos es necesario usar repelentes, de los cuales los mejores contienen los químicos DEET, Indalone, Rutgers 612 (2-etil-1, 3 hexanediol) o dimetilftalato (DMP). El DEET se ha convertido en el más común y más popular. El R-326 (di-n-propilisocincomeronato)sirve contra las picaduras de moscas. El repelente se debe usar escasamente en la piel expuesta, no más de dos veces al día y no utilizarlo en partes de la piel quemadas por el sol.
A pesar de su popularidad, el aceite de baño y el repelente en barra brindan sólo una hora de protección contra los insectos comparado con los productos que contienen 25% de DEET que duran 7 horas. En caso de utilizar tanto protector solar como repelente de insectos, se debe aplicar primero el protector y esperar 30 minutos antes de aplicar el repelente.
Para evitar la toxicidad de los repelentes se recomienda: