Hierro y enfermedad; Hierro y enfermedad cardíaca; Hierro y enfermedad intestinal inflamatoria; Hierro y enfermedad de Alzheimer; Hierro y cáncer
Aunque las relaciones no son completamente claras, los altos depósitos de hierro pueden incrementar el riesgo de enfermedad cardíaca, cáncer (como el cáncer de mama) y la enfermedad de Alzheimer. De igual manera, para aquellas personas con enfermedad intestinal inflamatoria (enfermedad de Crohn y colitis ulcerativa), las áreas del intestino que están inflamadas parecen tener cantidades de hierro más altas.
Es posible que haya una conexión entre el hierro y estas enfermedades crónicas debido a que el hierro actúa como pro-oxidante, estimulando los efectos dañinos en el cuerpo de sustancias conocidas como radicales libres.
Los niveles altos de hierro pueden provenir de la ingesta de suplementos de este elemento o del consumo de cantidades excesivas de alimentos ricos en dicho elemento, como la carne roja. La FDA reporta que el consumo hasta de 45 mg de hierro por día usualmente se considera seguro para la población general.
Sin embargo, si la persona padece enfermedad cardíaca o está en riesgo particular de padecerla (por ejemplo, se trata de un hombre de más de 45 años, una mujer que ha llegado a la menopausia, o la persona tiene colesterol alto, diabetes o presión sanguínea alta) y toma una multivitamina, es preferible asegurarse de que no haya más de 9 mg de hierro por cada dosis diaria de la vitamina.