Es una cirugía para extirpar un saco anormal (divertículo de Meckel) que se encuentra en la pared del intestino delgado.
El procedimiento se lleva a cabo bajo anestesia general, lo cual significa que el paciente permanece dormido y sin sentir dolor durante el mismo. El cirujano hace una incisión en el lado derecho del abdomen bajo, ubica el intestino delgado y extirpa el divertículo. Algunas veces, es posible que sea necesario extirpar un pequeño segmento del intestino junto con el divertículo y, en este caso, los extremos del intestino se vuelven a unir con suturas.
La inflamación o la infección del divertículo de Meckel (diverticulitis) puede confundirse con una apendicitis. El síntoma más común de la diverticulitis de Meckel es un sangrado rectal indoloro y las heces pueden contener sangre fresca o pueden lucir negras y pegajosas.
Los riesgos de cualquier procedimiento con anestesia son:
El resultado de cualquier cirugía depende de muchas condiciones. El médico podrá darle al paciente un pronóstico bastante acertado de lo que será el resultado probable.
Después de la cirugía, el equipo médico vigilará cuidadosamente al paciente y le administrará los medicamentos para aliviar cualquier dolor. El paciente recibirá líquidos por vía intravenosa hasta que se escuchen sonidos intestinales y luego se puede reanudar la alimentación por vía oral. Se puede colocar una sonda nasogástrica a través de la nariz hasta el estómago con el fin de vaciar este último, al igual que administrar antibióticos para prevenir o tratar una infección. La mayoría de los pacientes son dados de alta al cabo de una semana después de la cirugía si no se presentan complicaciones.