Es la cirugía que se realiza para extraer la vesícula biliar en caso de que ésta se encuentre inflamada u obstruida, si los cálculos están causando pancreatitis o si se sospecha de cáncer.
Colecistectomía abierta; Colecistectomía laparoscópica; Colecistectomía
La cirugía se realiza con el paciente bajo anestesia general, inconsciente y sin sentir dolor. Este procedimiento se lleva a cabo más comúnmente utilizando una cámara de video pequeña llamada laparoscopio. Si éste es el caso, el cirujano hace cuatro pequeñas incisiones en el área abdominal, a través de las cuales se pasa el laparoscopio. Igualmente, se introduce dióxido de carbono en el área abdominal para que el abdomen se eleve, de tal manera que brinde más espacio para que el cirujano trabaje.
El cirujano identifica los vasos y conductos que van a la vesícula y los corta para permitir la extirpación de dicho órgano.
En casos complicados, se puede llevar a cabo una colecistectomía abierta. Para este procedimiento, se hace una incisión quirúrgica más grande justo debajo de las costillas, en el lado derecho del abdomen. Al igual que en la cirugía laparoscópica, los vasos y conductos que van a la vesícula se identifican, se pinzan y se cortan para luego extirpar la vesícula.
Después de la cirugía, se cierran las incisiones.
La cirugía laparoscópica con frecuencia tiene una tasa de complicaciones más baja, requiere un menor tiempo de estadía en el hospital y ofrece resultados estéticos mejores que el procedimiento abierto.
La extirpación de vesícula biliar se realiza generalmente para tratar las siguientes condiciones:
Los riesgos de cualquier procedimiento con anestesia son:
A la mayoría de los pacientes les va bien y se recuperan rápidamente.
La recuperación de una cirugía abierta de extirpación de la vesícula toma alrededor de 2 semanas.
Para una cirugía laparoscópica de la vesícula, la estadía en el hospital probablemente es más corta, la persona puede estar en su hogar en 24 horas y el lapso de recuperación posiblemente también es más corto.