La cirugía láser utiliza una fuente de luz para retirar tejidos enfermos o tratar vasos sanguíneos sangrantes. También se utiliza con propósitos estéticos que incluyen la eliminación de arrugas, tatuajes o lunares.
Cirugía con el uso del láser
Un láser es un haz de luz que puede enfocarse con precisión y se utiliza para tratar los tejidos mediante el calentamiento de las células afectadas hasta que éstas "revientan".
Existen varios tipos de láser, incluyendo el láser de dióxido de carbono (CO2), el láser YAG (granate de itrio y aluminio) y el láser de colorante pulsado. Cada láser tiene usos específicos y el color del haz de luz que se utiliza está relacionado directamente con el tipo de cirugía que se está llevando a cabo y con el color del tejido que se está tratando.
La cirugía láser se puede utilizar para:
Como sucede con cualquier cirugía, la cirugía láser no está exenta de riesgos, entre los cuales están: tratamiento incompleto del problema, dolor, infección, sangrado, cicatrización y cambios en el color de la piel.
Algunas cirugías láser se llevan a cabo bajo anestesia general, por lo que se deben discutir los riesgos de ésta con el anestesiólogo.
El pronóstico y el período de recuperación varían significativamente, dependiendo de la condición que se esté tratando. Se debe consultar siempre al médico acerca del pronóstico y la recuperación antes de la cirugía.
El tiempo que toma la recuperación de la cirugía depende del individuo y de la misma operación. El médico puede hacer una buena estimación del tiempo de recuperación sobre la base de una evaluación del estado de salud antes de la cirugía.