Es la reparación quirúrgica de los dedos de la mano o del pie completamente amputados. En caso de una amputación incompleta, cuando parte del dedo permanece unida al cuerpo por la piel, arteria, vena o nervio, se utiliza un proceso llamado revascularización para volver a pegar el resto del dedo.
Reimplantación de dedos amputados; Revascularización de dedos amputados
Mientras el paciente se encuentra sedado, utilizando anestesia local o general, se pueden recortar los extremos del hueso con el fin de quitar tensión sobre los vasos reparados. El dedo se coloca en su lugar y se estabiliza el hueso con alambres o una placa y tornillos. Luego, se realiza la reparación de los tendones.
Los vasos y nervios se reparan luego con instrumentos quirúrgicos especiales y es la parte más crítica para el éxito de la cirugía. Luego, se cierra la piel y se aplica un apósito grande.
Los niños pequeños pueden necesitar un yeso para proteger el área de lesiones.
Se recomienda la cirugía en el caso de amputación de los dedos de la mano o del pie, cuando estos dedos están en una condición que permitiría la reimplantación.
Los riesgos que implica cualquier tipo de procedimiento con anestesia son:
Los riesgos que implica cualquier tipo de cirugía son:
Otros riesgos adicionales son:
Los niños son candidatos especialmente buenos para la cirugía de reimplantación debido a su gran capacidad para cicatrizar y regenerar tejido. Lo ideal es que la reimplantación de una parte amputada se lleve a cabo entre 4 y 6 horas después de presentada la lesión; sin embargo, se ha informado de casos exitosos hasta 24 horas después si la parte amputada se ha conservado refrigerada.
El cuidado adecuado de la(s) parte(s) amputada(s) es esencial para la reimplantación exitosa. Bajo condiciones apropiadas, el pronóstico a largo plazo para la recuperación del uso en el dedo es bastante bueno.
Se requiere cuidado especial en el hospital para controlar y conservar el flujo de sangre de la parte reimplantada. El brazo o la pierna se deben mantener elevados y la habitación se puede conservar caliente para garantizar que el flujo de sangre a la piel no cambie debido al enfriamiento.
Después de salir del hospital en aproximadamente una semana, es posible que el paciente necesite usar un yeso para proteger la parte afectada y es necesario seguir revisando el flujo de sangre continuamente.