Es un procedimiento para corregir una ruptura en el tímpano (membrana timpánica) o en los huesecillos del oído medio.
Timpanoplastia
Con el paciente bajo anestesia general, el otorrinolaringólogo injerta en el tímpano una pequeña porción de tejido sacado de una vena o una fascia (cubierta muscular) para reparar la ruptura.
En caso de problemas con los huesecillos (osículos), el cirujano utilizará un microscopio quirúrgico para inspeccionar y reparar esta cadena de huesecillos, utilizando dispositivos plásticos u osículos de un donante.
Si los antibióticos u otros tratamientos no quirúrgicos no curan las infecciones crónicas del oído, se puede requerir una reparación quirúrgica del tímpano.
Las infecciones crónicas del oído medio se describen como:
Entre los signos de infección crónica del oído están el dolor de oído persistente, secreción del oído o pérdida de la audición (durante un período de 3 meses ).
Los riesgos que implica cualquier tipo de procedimiento con anestesia son:
Los riesgos que implica cualquier tipo de cirugía son:
Otros riesgos de la cirugía son:
En la mayoría de los casos, la cirugía alivia por completo los síntomas de infección y el dolor. La pérdida auditiva es menor, pero es probable que los resultados del procedimiento quirúrgico no sean tan alentadores si es necesaria la reconstrucción de los osículos del oído medio junto con el tímpano.
Por lo general, al paciente se le da de alta el mismo día de la cirugía. Es importante evitar la penetración de agua en el oído; además, el médico puede recomendar el uso de un gorro de baño al ducharse por algunas semanas después del procedimiento.