Un pulso débil significa que la persona tiene dificultad para sentir su pulso (latidos cardíacos), mientras que un pulso ausente quiere decir que la persona no lo puede detectar del todo.
Ver también: RCP.
Pulso débil; Pulso ausente; Ausencia del pulso
El pulso débil o ausente puede afectar una parte o todo el cuerpo.
Si el pulso no lo puede detectar un profesional que no sea médico, no siempre significa que haya un problema. Algunas veces, puede ser difícil para una persona que no es profesional médico detectar el pulso en ciertas áreas.
Se debe seguir el tratamiento indicado por el médico. Es posible que sea necesario administrar RCP.
Se debe consultar con el médico si se presenta cualquier disminución repentina, severa o persistente en la calidad o frecuencia del pulso, particularmente cuando está acompañado de otros síntomas.
Asimismo, se debe buscar ayuda médica de inmediato si se cree que alguien ha entrado en shock, ya que es una afección potencialmente mortal.
La pérdida del conocimiento o desorientación sugiere que no hay suficiente sangre llegando al cerebro, por lo que también se recomienda buscar ayuda médica de inmediato.
El médico elabora la historia clínica, lleva a cabo el examen físico y hace preguntas como:
El examen físico puede incluir el control de signos vitales (pulso, frecuencia respiratoria y presión arterial). Las medidas de emergencia se toman según el caso y puede ser necesario realizar un control continuo.
Los exámenes de diagnóstico pueden abarcar: