La disfunción sexual femenina puede involucrar una disminución en el impulso sexual, repugnancia por la actividad sexual, dificultad para excitarse, incapacidad para lograr un orgasmo o dolor con la actividad o relaciones sexuales.
Disfunción sexual en las mujeres; Frigidez
Tradicionalmente, se pensaba que la disfunción sexual en las mujeres se debía sobretodo a problemas psicológicos. Las investigaciones recientes están comenzando a descubrir muchas causas físicas para los problemas sexuales en las mujeres. Aunque muchos problemas sexuales tienen un componente psicológico subyacente, se deben descartar posibles causas físicas en la evaluación inicial.
Los cuidados en el hogar dependen de la causa de la disfunción. Los métodos de planificación familiar y los anticonceptivos pueden ser útiles para problemas causados por el temor al embarazo.
Se debe buscar asistencia médica si la disfunción es persistente o está acompañada de otros síntomas inexplicables.
El médico lleva a cabo un examen físico, que puede incluir un examen pélvico, y puede hacer preguntas acerca de las relaciones, prácticas sexuales corrientes, actitudes frente al sexo, medicamentos que la persona pueda estar tomando y otros síntomas posibles.
El tratamiento de la disfunción sexual dependerá de la causa y puede abarcar cambios en las actividades sexuales corrientes, suspensión o cambio de medicamentos en lo posible, agregar un nuevo medicamento o cirugía. Igualmente, es posible que sea necesaria una remisión a un especialista en el tratamiento de la disfunción sexual y se puede recomendar psicoterapia.