Es cualquier dolor o molestia en uno o en ambos tobillos.
Dolor en los tobillos
El dolor en el tobillo es ocasionado más frecuentemente por un esguince, una lesión en los ligamentos que unen los huesos entre sí. En la mayoría de los casos, el tobillo se tuerce hacia adentro (lesión por inversión) y se presentan pequeños desgarros en los ligamentos que pueden hacer que el tobillo se vuelva un poco inestable. Este desgarro ocasiona inflamación, hinchazón y hematoma alrededor del tobillo, dificultando así que se soporte peso sobre la articulación. En algunas ocasiones, los huesos pueden romperse a causa de un golpe o una caída severa.
Una vez que el tobillo ha sufrido un esguince, la lesión puede tomar desde unas pocas semanas hasta muchos meses para sanar completamente y, a menudo, el tobillo lesionado permanece un poco más débil y menos estable que el tobillo sano. Este problema se puede prevenir con un programa adecuado de rehabilitación.
Otras estructuras del tobillo que pueden llegar a lesionarse y por lo tanto ocasionar dolor son los tendones (los cuales unen los músculos a los huesos), los cartílagos (los cuales sirven de amortiguadores a las articulaciones) y los vasos sanguíneos (lo cual ocasiona el hematoma). En algunas ocasiones, las áreas adyacentes pueden hacer que el dolor se irradie a los tobillos (entre ellas se incluyen los huesos de los pies, los huesos de la parte inferior de la pierna, las articulaciones de las rodillas e inclusive la articulación de la cadera).
Además de los esguinces en el tobillo y otras lesiones, el dolor de tobillo puede ser causado por artritis, gota, seudogota e infección.
La gota se presenta cuando la persona produce demasiado ácido úrico (un producto de desecho en el cuerpo), el cual se deposita y forma cristales en las articulaciones, en lugar de ser excretado en la orina.
La seudogota es similar a la gota y es una condición en la cual el calcio se deposita en una o más de las articulaciones, causando dolor, enrojecimiento e inflamación.
Los tipos de artritis que pueden causar dolor de tobillo son, entre otras:
En caso de un esguince leve, inclusive después de que el dolor ha disminuido, es necesario mantener el tobillo libre de presión durante hasta 10 días y durante hasta 5 semanas en caso de un esguince más severo.
Una vez que se haya sanado de una manera adecuada, se puede empezar a hacer ejercicio para fortalecer el tobillo y para evitar lesiones futuras. El ejercicio no se debe iniciar sin que el médico haya indicado el momento más seguro para hacerlo. Uno de los ejercicios, por ejemplo, consiste en balancearse en el tobillo que está sanando y saltar.
En caso de presentarse artritis en el tobillo, se deben tomar medicamentos exactamente de la manera que fueron prescritos por el médico. Cuando el dolor y la hinchazón comienzan a disminuir, se debe empezar a ejercitar de nuevo la articulación con suavidad. La natación seguida de ejercicios de estiramiento es útil y las caminadas se pueden adicionar luego. El ejercicio se puede hacer varias veces al día, pero NO se debe exagerar. El dolor es un mensaje del cuerpo para que se suspenda la actividad que se está realizando en el momento.
Se debe acudir al hospital o llamar de inmediato al número local de emergencias (como el 911) si:
Se debe llamar al médico si:
El médico realiza el examen físico, incluyendo una revisión detallada de los tobillos, y hace preguntas como las siguientes:
Los exámenes de diagnóstico que pueden realizarse son, entre otros:
Se pueden prescribir medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES), calzado especial o aparatos ortopédicos y, en ocasiones, es necesaria una cirugía.
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