Es una deformidad de los dedos de los pies en la cual la articulación del dedo gordo más cercana al pie está volteada hacia arriba y las articulaciones de los otros dedos están volteadas hacia abajo. Ver también mano en garra.
Dedos de los pies en forma de garra
El pie en garra puede estar presente en los niños al momento de nacer (congénito) o se puede desarrollar como consecuencia de algún tipo de trastorno (adquirido). Esta condición también puede resultar de un problema con los nervios periféricos en la pierna o un problema de la médula espinal. Muchos casos no tienen una causa conocida.
El pie en garra en sí generalmente no es peligroso pero, algunas veces, es el primer síntoma de una enfermedad del sistema nervioso más seria.
Esta es una condición que se puede desarrollar en la infancia o posteriormente en la vida adulta. La condición en sí no es peligrosa, pero puede ser indicio de problemas nerviosos subyacentes. Si la persona cree que está desarrollando pie en garra, debe consultarle al médico para una evaluación.
El médico elabora una historia clínica y lleva a cabo un examen físico, tratando de buscar primero problemas musculares, nerviosos o de la columna.
Algunas de las preguntas de la historia clínica que documentan en detalle el pie en garra pueden ser:
Localización
¿Se presenta el defecto en ambos pies?
Otras
¿Está el defecto acompañado de otros síntomas?
Es probable que el examen físico se centre en los pies (y en las manos). El pie en garra se puede tratar de manera quirúrgica o con la utilización de zapatos especiales que alivian la presión. La forma anormal de los dedos de los pies puede ocasionar un aumento en la presión, así como callos o úlceras en los dedos afectados.