Es el dolor que se presenta en uno o más dedos.
Dolor de dedos
Casi toda persona ha sufrido alguna vez en su vida de lesiones en los dedos. Después de una lesión, el dedo puede permanecer un poco torcido o rígido; sin embargo, la mano aún puede funcionar bastante bien con deformidades menores. Los dedos de la mano no necesitan cerrar o abrir totalmente para ser funcionales.
El entumecimiento u hormigueo en los dedos de la mano puede ser un signo de un problema con los nervios o el flujo sanguíneo.
Se deben evitar las actividades que puedan causar o agravar el dolor.
Después de una lesión en los dedos, es importante descansar las articulaciones para que puedan sanar, pero se deben practicar ejercicios leves de estiramiento para mantener la flexibilidad y el movimiento. Las articulaciones se deben estirar suavemente, no con fuerza, dos veces al día, y justo hasta el punto en que causen molestia, pero no tanto como para ocasionar dolor.
Es bueno utilizar el sentido común para pensar en las diferentes formas de realizar las actividades que sean menos estresantes para las articulaciones. Por ejemplo, un mango grande se puede agarrar con menos esfuerzo que uno pequeño.
Se deben evitar los analgésicos fuertes ya que tienden a enmascarar el dolor y pueden conducir a exceso en la actividad o el ejercicio.
Los medicamentos antinflamatorios pueden ayudar. Cualquier medicamento recetado para la inflamación debe tomarse únicamente según las indicaciones.
Se debe llamar al médico si:
El médico llevará a cabo un examen físico, que incluye una revisión del movimiento de la mano y de los dedos.
A la persona se le harán preguntas acerca de la historia clínica y los síntomas, como:
Se puede recomendar una radiografía de la mano.
El tratamiento depende de la causa subyacente.