Es la piel que se puede estirar más allá de lo que se considera normal, para luego volver a su estado original.
Piel demasiado elástica
La hiperelasticidad ocurre cuando hay un problema con la producción de fibras de colágeno, un tipo de proteína que conforma gran parte del tejido corporal.
La piel hipereslástica se observa muy a menudo en el síndrome de Ehlers-Danlos. Las personas con este trastorno son llamadas en ocasiones hombres (o mujeres) de caucho, debido al incremento en la elasticidad de la piel y a la hiperextensión de las articulaciones, las cuales se pueden doblar más de lo que es normalmente posible.
Otras enfermedades que pueden hacer que la piel se estire fácilmente son: el síndrome de Marfan, el seudoxantoma elástico, la osteogénesis imperfecta, la piel laxa, el linfoma cutáneo de linfocito T y los cambios en la piel vieja relacionados con el sol.
Las personas que tienen piel hiperelástica son más propensas que otras a las lesiones cutáneas, como heridas, raspaduras o cicatrices, ya que este tipo de piel puede ser más delicada que la piel normal. Se recomienda tener mucho cuidado para evitar todo riesgo de lesión cutánea, así como examinar periódicamente la piel en busca de alteraciones y consultar al médico acerca de recomendaciones específicas.
El médico realiza un examen físico y puede formular preguntas acerca de los síntomas tales como:
El examen físico debe incluir una evaluación detallada de la piel y del sistema musculoesquelético. El médico debe mover las articulaciones en distintas direcciones para evaluar la distancia y la dirección del movimiento de cada articulación.
Si se sospecha la presencia del síndrome de Ehlers-Danlos, se deben realizar exámenes médicos tales como:
Si se diagnostica el síndrome de Ehlers-Danlos, es posible que el médico quiera remitir al paciente a otros especialistas, como reumatólogos, oftalmólogos, genetistas u odontólogos.