Una arteriografía, un procedimiento a menudo llamado angiografía, es un examen que utiliza rayos X y un tinte especial para observar el interior de las arterias. Se puede utilizar para visualizar las arterias en el corazón, el cerebro, el riñón y muchas otras partes del cuerpo.
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Angiograma; Angiografía
El examen se lleva a cabo en un laboratorio médico y el procedimiento exacto depende de la parte del cuerpo que se va a examinar.
En general, se inyecta un tinte, llamado medio de contraste, en el torrente sanguíneo y se toman radiografías para observar la forma como dicho tinte fluye a través de las arterias. El examen se puede utilizar para determinar si hay algún bloqueo o daño en las arterias.
Se puede sentir algo de molestia debido a la punción con la aguja y, dependiendo del tipo de arteriografía que se esté llevando a cabo, es posible que el paciente experimente diversos síntomas cuando el médico inyecta el medio de contraste. Por ejemplo, los que se someten a una arteriografía cerebral pueden sentir un breve sofoco a través de la cabeza.
Si la vía intravenosa se coloca en el área de la ingle, generalmente se le pide al paciente acostarse horizontalmente sobre la espalda durante algunas horas después del examen para evitar sangrado. Este examen puede causar algo de molestia en la espalda.
Una arteriografía se realiza para observar la forma como la sangre se mueve a través de las arterias y para verificar la presencia de una obstrucción. Algunas veces, los tratamientos se pueden hacer al mismo tiempo que una arteriografía.
Los riesgos de este procedimiento dependen del tipo de arteriografía que se lleve a cabo y la persona debe preguntarle al médico acerca de estos riesgos antes de acordar la realización del examen.
En general, los riesgos pueden abarcar: