Es un examen que verifica la capacidad de una persona para distinguir entre diferentes colores.
Examen de la visión para los colores; Examen visual de los colores; Prueba de visión del color de Ishihara
Después de pedirle al paciente que se siente en una posición cómoda y explicarle el procedimiento por seguir, el médico le muestra algunos símbolos hechos de patrones de puntos coloreados, los cuales se encuentran en un fondo de colores mezclados al azar. A la persona se le pide identificar dichos símbolos, si es posible.
A medida que el paciente se cubre un ojo, el evaluador sostiene las placas a 14 pulgadas (35 cm) de la cara del paciente y le pide que identifique rápidamente el símbolo que se encuentra en cada uno de los esquemas de color.
Si un niño tiene que someterse a este examen, es recomendable explicarle lo que se siente durante el mismo e incluso se le puede hacer una demostración con un muñeco, ya que mientras más familiarizado se encuentre el niño con lo que va a suceder y las razones por las que se realiza, menos ansiedad sentirá acerca del examen.
Si el paciente normalmente usa anteojos, debe utilizarlos durante el examen.
Para efectuar el reconocimiento de los colores en niños pequeños, en lugar de esto se puede llevar a cabo este examen con el reconocimiento de la tapa roja de una botella entre tapas de un color diferente.
El examen es semejante a un examen de visión.
Al usar estas placas, el médico puede detectar, clasificar y determinar el grado del defecto en la visión cromática del paciente.
En algunas circunstancias, la prueba de visión cromática se utiliza para evaluar la función del nervio óptico, el cual es el nervio principal que conecta el ojo con el cerebro. Los cambios en la visión del color a menudo pueden ser el primer signo de un problema de visión.
Normalmente el paciente es capaz de identificar todos los símbolos.
Este examen puede determinar los siguientes problemas en la visión cromática:
No existen riegos asociados con este examen.