Es una prueba para evaluar la función de los músculos del ojo, en la cual el médico observa el movimiento de los ojos en seis direcciones específicas.
Examen del movimiento extraocular; examen de la motilidad ocular
El paciente debe permanecer de pie o sentado con la cabeza erecta y con la mirada hacia el frente. El médico sostiene un lapicero u otro objeto a una distancia de 30 cm (12 pulgadas) de la cara del paciente y lo mueve en varias direcciones y pide al paciente que siga el objeto con la mirada sin mover la cabeza.
No se necesita preparación especial para este examen.
El examen implica sólo el movimiento normal de los ojos.
Este examen se realiza para evaluar cualquier debilidad u otro defecto en los músculos extraoculares que pueda ocasionar visión doble o movimientos rápidos e incontrolables del ojo.
El movimiento normal de los ojos en todas las direcciones.
Los trastornos en los movimientos de los ojos pueden deberse a anomalías de los músculos en sí mismos o a problemas en las secciones del cerebro que controlan estos músculos. El médico comentará acerca de cualquier anomalía identificada.
No existen riesgos asociados con este examen.
Es normal que se presente un nistagmo leve al mantener la mirada en una posición extrema hacia los lados.